
La Comisión Nacional de Energía publicó el informe preliminar de Precios de Nudo Promedio (PNP) para el segundo semestre de 2026. Aunque el ajuste responde técnicamente al fin de descuentos excepcionales aplicados anteriormente, la medida coincide con el inicio del cobro de una millonaria deuda con las distribuidoras, lo que mantiene en alerta al Gobierno y a los consumidores.
La estabilidad en los precios de los servicios básicos vuelve a verse tensionada. La Comisión Nacional de Energía (CNE) dio a conocer el informe técnico preliminar que fija los Precios de Nudo Promedio para el próximo semestre, confirmando que las cuentas residenciales experimentarán un incremento promedio nacional del 2,4% a partir del 1 de julio.
Este proceso, que regula el traspaso de precios desde las empresas generadoras y distribuidoras hacia los clientes finales, se encuentra hoy en fase de observaciones antes de su publicación definitiva en el Diario Oficial.
El factor de los «descuentos excepcionales»
Según explicó el secretario ejecutivo (s) de la CNE, Mauricio Funes, el alza no se debe a un aumento real en el costo de la energía, sino a una corrección contable. El primer semestre de 2026 estuvo marcado por «descuentos por correcciones de procesos tarifarios anteriores» que fueron aplicados de forma excepcional. Al expirar estos beneficios, la tarifa regresa a su valor base, generando la sensación de alza.
De hecho, Funes aclaró un punto fundamental: «Es importante señalar que sin esos descuentos previos, el promedio nacional mostraría una disminución de tarifas». Bajo ese prisma técnico, si se eliminara el efecto de los descuentos pasados, la tarifa actual registraría una baja real del 1,07%.
La sombra de la deuda de US$ 900 millones
A pesar de la cifra moderada del 2,4%, el panorama se complejiza por factores externos. La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) ha mandatado que las empresas distribuidoras comiencen a cobrar, precisamente este 1 de julio, la deuda acumulada que asciende a casi US$ 900 millones.
Este cobro, que estaba inicialmente previsto para abril, fue postergado y representa una presión adicional para el sistema. Ante la inminencia de este impacto, el Gobierno ya planifica un proyecto de ley para amortiguar el cobro de la deuda y evitar que el alza real percibida por los hogares sea más agresiva que lo proyectado por la CNE.
¿Qué viene ahora?
Tras la notificación del informe preliminar, las empresas eléctricas disponen de cinco días hábiles para presentar observaciones. Una vez resueltas estas inquietudes, la CNE emanará el informe definitivo.
Con la publicación oficial, los nuevos precios entrarán en vigor el primer día de julio, marcando un mes clave para la economía doméstica, donde la eficiencia energética será vital frente al invierno y el reajuste tarifario.




