
El informe del ente contralor reveló que más del 85% de los viaductos del país no cumple con los plazos de inspección obligatorios, detectándose estructuras con daños críticos sin reparar desde 2021 y otras que no han sido revisadas en una década. A esto se suman serias inconsistencias y datos duplicados en las plataformas informáticas del Ministerio.
Una alarmante radiografía a la seguridad y el estado de la infraestructura vial de nuestro país quedó al descubierto. Una exhaustiva auditoría realizada a la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas (MOP) evidenció serias deficiencias en la gestión, mantenimiento y control de los puentes de la red vial pública de Chile. La indagatoria del órgano fiscalizador abarcó de forma exhaustiva el período comprendido entre el 1 de enero de 2022 y el 31 de marzo de 2025, dejando en evidencia un escenario de vulnerabilidad para conductores y comunidades.
El lapidario Informe Final N° 804/2025, confeccionado detalladamente por el Departamento de Control Externo de la División de Infraestructura y Regulación de la Contraloría General de la República (CGR), expuso debilidades estructurales tanto en los sistemas de información como en los procesos de inspección y conservación que dependen directamente de la cartera de Estado.
Viaductos en abandono: Más de un 85% sin inspección oportuna
Uno de los hallazgos más preocupantes y que encendió de inmediato las alarmas de seguridad pública es que más del 85% de los puentes de la red vial pública del país no cumple con los plazos de inspección establecidos por la propia normativa. La gravedad del rezago es tal que los fiscalizadores de la CGR identificaron estructuras críticas que no han recibido ningún tipo de revisión técnica desde el año 2016.
Asimismo, la auditoría expuso la preocupante existencia de múltiples puentes en diversas regiones del territorio nacional que presentan fallas de alta relevancia que no han sido reparadas durante años. Entre los casos más alarmantes que detalla el documento oficial:
- El caso crítico de Lolol: En la Región de O’Higgins, un puente en particular lleva más de cuatro años sin ser intervenido, a pesar de que cuenta con un informe técnico desfavorable que alerta explícitamente sobre la gravedad de su condición estructural.
- Informes desfavorables congelados: Existen estructuras a lo largo de Chile que arrastran reportes técnicos negativos desde el año 2021 y que, hasta la fecha, siguen operando bajo el más absoluto olvido y sin obras de mitigación o reparación masiva.
Ceguera estructural e inconsistencias informáticas en el MOP
Otro aspecto sumamente crítico detectado en el análisis de la Contraloría es la presencia de puentes sin evaluación estructural registrada. Al no existir datos en las bitácoras oficiales, el Estado se encuentra bajo una completa ceguera que impide determinar el estado real de deterioro de los viaductos, dificultando la correcta priorización de presupuestos, inversiones y reparaciones de emergencia.
Esta falta de claridad se ve directamente potenciada por el desorden administrativo interno. La auditoría arrojó graves inconsistencias en los sistemas informáticos del MOP —denominados FEMN e i3MOP—, los cuales presentan diferencias significativas y preocupantes entre sus bases de datos.
El equipo de la CGR detectó un sinfín de datos duplicados, registros incompletos y contradictorios, además de una enorme cantidad de estructuras viales que carecen por completo de información básica para su identificación. Según el informe, estas falencias complejizan la planificación logística y retrasan de forma peligrosa las intervenciones urgentes en las rutas chilenas.
Las drásticas medidas instructivas aplicadas por la CGR
Este examen de control se inserta directamente dentro del plan de fortalecimiento de la Red Nacional de Control impulsado por la jefatura de la Contraloría. Ante el nivel de las falencias detectadas, el organismo fiscalizador instruyó a la Dirección de Vialidad del MOP adoptar una serie de medidas correctivas de carácter obligatorio, orientadas a resguardar la conectividad del país de forma segura:
- Unificar y depurar a la brevedad los sistemas de información para eliminar de raíz los registros duplicados y los vacíos documentales en las plataformas informáticas.
- Garantizar el cumplimiento irrestricto de los plazos de inspección técnica y ejecutar oportunamente las obras de conservación y mantención pendientes.
- Priorizar y resolver las fallas de aquellos puentes que registran daños severos no resueltos desde hace años (como el caso de la comuna de Lolol).
- Acreditar debidamente todas las revisiones técnicas de ingeniería y fortalecer al máximo los mecanismos de supervisión en terreno, exigiendo el respaldo documental exhaustivo que demuestre la participación de especialistas idóneos en cada proyecto de infraestructura vial.
El MOP deberá entregar respuestas oportunas y dar cuenta de los avances de estas subsanaciones para mitigar los riesgos de colapsos estructurales en los caminos del país.



