MASACRE EN COLOMBIA: ATENTADO CON EXPLOSIVOS DEJA 19 CIVILES MUERTOS Y 38 HERIDOS EN EL CAUCA

La explosión, atribuida a las disidencias de las FARC, impactó de lleno contra un autobús de pasajeros en el sector de El Túnel. Entre las víctimas se cuentan cinco menores de edad, en lo que constituye una de las peores tragedias terroristas registradas recientemente en el suroccidente de Colombia.
La violencia en el suroccidente de Colombia ha escalado a niveles críticos. Lo que comenzó como un reporte preliminar de tragedia se transformó, con el paso de las horas, en una masacre de proporciones devastadoras. El gobernador del departamento del Cauca, Octavio Guzmán, confirmó que la cifra de víctimas fatales por el atentado explosivo en la Vía Panamericana ascendió a 19 muertos y más de 38 heridos.
El ataque ocurrió este sábado en el sector conocido como El Túnel, jurisdicción del municipio de Cajibío, a solo 35 kilómetros de Popayán. Según los informes técnicos, un cilindro cargado con explosivos fue lanzado contra la carretera, impactando directamente a un autobús intermunicipal y afectando a varios vehículos particulares que transitaban por esta arteria vital para la conectividad del país.
Una tragedia que enluta al pueblo civil
El gobernador Guzmán, visiblemente afectado, señaló que entre los 38 heridos se encuentran cinco menores de edad, quienes luchan por su vida en centros asistenciales de Popayán. “Esta es una tragedia que enluta profundamente y llena de dolor a nuestro pueblo”, manifestó la autoridad, subrayando que la totalidad de los fallecidos son civiles que nada tenían que ver con el conflicto armado.
Además de la pérdida irreparable de vidas humanas, la explosión generó una afectación muy grave a la infraestructura vial, destruyendo un tramo de la calzada y paralizando el tránsito por la principal ruta que une al centro de Colombia con el sur y la frontera con Ecuador.
La autoría: El «Estado Mayor Central» bajo la lupa
El Ejército Nacional ha señalado como responsables directos a la columna Jaime Martínez, una de las facciones más sanguinarias del Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las antiguas FARC. Este grupo está bajo el mando de Néstor Gregorio Vera, alias “Iván Mordisco”, el objetivo militar más buscado de Colombia.
Este atentado no es un hecho aislado. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, arribó a Popayán procedente de Cali, donde apenas el viernes se registraron ataques similares contra batallones militares en Cali y Palmira. La cúpula militar y policial se encuentra en sesión permanente para “definir acciones que permitan dar con el paradero de los criminales” que buscan desestabilizar el suroccidente colombiano.
Repudio internacional y violación del DIH
La magnitud del ataque provocó la reacción inmediata de la Oficina en Colombia de la ONU para los Derechos Humanos, que condenó enfáticamente los «ataques indiscriminados» contra la población civil. El organismo recordó que estas acciones están estrictamente prohibidas por el Derecho Internacional Humanitario (DIH) y exhortó a los grupos armados no estatales a respetar la vida de los inocentes de forma incondicional.
En las próximas horas se espera un consejo de seguridad extraordinario encabezado por el Gobierno Nacional, mientras los equipos de rescate y criminalística terminan las labores en la zona cero de la explosión, donde los restos del autobús destruido son el mudo testigo de un acto terrorista que ha conmocionado a la comunidad internacional.




