LocalNoticias

SEIS MESES DESPUÉS DE SU INAUGURACIÓN: MILLONARIO COMPLEJO ADUANERO DE QUILLAGUA AÚN NO OPERA CON RAYOS X Y SIGUE DEPENDIENDO DEL RECINTO ANTIGUO

Aunque las autoridades aseguraron que la infraestructura estaría “100% operativa” desde febrero de 2026, pasajeros de buses interurbanos aún deben descender en el complejo antiguo para revisar su equipaje mediante rayos X, debido a que el nuevo edificio no cuenta con todos sus sistemas habilitados.

Con bombos, discursos y promesas de tecnología “de primer nivel”, el Gobierno del expresidente Gabriel Boric inauguró en diciembre de 2025 el nuevo Complejo Aduanero de Quillagua, una obra de casi $29 mil millones que fue presentada como un golpe estratégico contra el narcotráfico, el contrabando y el crimen organizado en el norte del país. Sin embargo, hoy, a seis meses de aquella ceremonia oficial, el recinto sigue funcionando parcialmente y mantiene una dependencia clave del antiguo control aduanero: las maletas todavía deben ser revisadas en el complejo viejo porque el nuevo no tiene operativas sus máquinas de rayos X.

La situación no solo contradice el discurso oficial que aseguraba que el recinto estaría “100% operativo” desde febrero de 2026, sino que además instala una pregunta incómoda: ¿Cómo se entregó una infraestructura de miles de millones de pesos sin uno de sus sistemas más esenciales para fiscalizar equipaje y combatir el tráfico ilícito?

Una obra “100% operativa”, pero en marcha blanca

El 17 de diciembre de 2025, la entonces ministra de Obras Públicas, Jessica López, junto a la directora nacional de Aduanas, Alejandra Arriaza Loeb, encabezaron la entrega oficial del nuevo complejo ubicado en el límite entre Tarapacá y Antofagasta.

En esa oportunidad, las autoridades aseguraron que la infraestructura permitiría fortalecer el control del flujo de mercancías y personas, destacando sistemas tecnológicos avanzados, vigilancia permanente y mejores condiciones laborales para los funcionarios aduaneros.

Incluso, desde el propio Servicio Nacional de Aduanas se informó públicamente que el recinto se encontraba “100% operativo” desde febrero de este año.

Sin embargo, la realidad operativa dista de ese anuncio.

De acuerdo con antecedentes recopilados por Vilas Radio, «cuando los buses interurbanos llegan al complejo, los pasajeros deben descender y trasladar sus equipajes al antiguo recinto aduanero para someter las maletas a revisión mediante rayos X, debido a que los equipos comprometidos para el nuevo edificio aún no están habilitados«.

Es decir, el complejo nuevo no puede ejecutar completamente una de las tareas más básicas y críticas para las que fue construido.

La propia Aduana reconoce que sigue en “marcha blanca”

Consultado por Vilas Radio, el Servicio Nacional de Aduanas confirmó que, «el recinto aún funciona bajo un proceso de marcha blanca.

“El Complejo Aduanero de Quillagua opera integradamente entre el sector nuevo y el antiguo, como parte del proceso de marcha blanca que está en curso durante este semestre”, señaló la institución en una declaración oficial enviada desde Valparaíso.

La respuesta agrega que actualmente se utilizan herramientas como camión escáner, escáner de maletas, binomios caninos y otras tecnologías no invasivas, además de informar que “los nuevos escáneres de maletas se instalarán este año”.

La afirmación dejó aún más dudas sobre la mesa: si los nuevos escáneres todavía serán instalados durante 2026, entonces el recinto jamás estuvo completamente operativo como fue anunciado oficialmente.

La gran contradicción: anuncios millonarios versus funcionamiento real

La obra fue presentada como una infraestructura estratégica para enfrentar el crimen organizado en uno de los corredores más sensibles del país, especialmente por el tránsito de carga proveniente de Zona Franca y el constante flujo de buses, camiones y vehículos particulares.

Según información oficial, el proyecto contempló:

  • Camión escáner 24/7 de alta penetración.
  • Tecnología de inteligencia artificial para detectar dobles fondos y mercancías ocultas.
  • Separación de flujos para buses, carga y vehículos particulares.
  • Circuito cerrado de televisión con sala de monitoreo.
  • Tres plantas fotovoltaicas para autonomía energética.
  • 40 habitaciones climatizadas para turnos permanentes.
  • Operación continua durante los 365 días del año.

Pero seis meses después de la inauguración, las preguntas siguen acumulándose.

¿Por qué los pasajeros continúan usando infraestructura antigua para revisar equipaje?, ¿Dónde están los escáneres prometidos?, ¿Por qué el recinto fue presentado como completamente operativo si aún dependía del complejo viejo?

Críticas apuntan también a la seguridad de la infraestructura

Las observaciones no se limitan únicamente a la ausencia de equipos de rayos X.

Denuncias conocidas por este medio también cuestionan el estándar constructivo del recinto, asegurando que gran parte de las dependencias fueron levantadas con paneles modulares livianos y no con estructuras reforzadas de hormigón, pese a tratarse de un complejo destinado al combate del narcotráfico y contrabando.

La inquietud apunta principalmente a las áreas donde deberían almacenarse mercancías incautadas, drogas decomisadas o armamento institucional, recintos que —según especialistas y funcionarios— debieran contar con muros de alta seguridad y puertas blindadas.

“Con una patada se puede romper una pared”, fue una de las críticas expuestas durante el análisis realizado en el Matinal «Todos Juntos», cuestionando que una infraestructura de casi $29 mil millones no contemple estándares más robustos para una zona considerada estratégica en materia de seguridad.

Aduaneros trabajan bajo presión en una zona crítica

En medio de las críticas, también surgieron cuestionamientos respecto a las condiciones en que operan funcionarios aduaneros y policías desplegados en el norte grande.

Trabajadores del sistema aduanero enfrentan diariamente procedimientos vinculados al tráfico de drogas, contrabando de cigarrillos, ropa falsificada y mercancía ilegal, muchas veces en sectores con escasa conectividad, problemas de señal telefónica y condiciones extremas.

Pese a ello, los funcionarios han debido mantener operativos los controles utilizando simultáneamente el complejo nuevo y el antiguo, en un escenario que para muchos evidencia improvisación y una entrega anticipada de la obra.

Una obra símbolo bajo cuestionamiento

El nuevo Complejo Aduanero de Quillagua fue presentado por como símbolo de modernización, seguridad y fortalecimiento fronterizo.

Hoy, seis meses después de su entrega oficial, las críticas apuntan a una realidad distinta: un recinto millonario que continúa en marcha blanca, que no opera completamente con sus sistemas de rayos X y que aún depende de infraestructura antigua para realizar controles básicos.

Todo esto en uno de los puntos más sensibles para el combate al crimen organizado y el tráfico ilícito en el norte de Chile.

Belén Pavez G., Periodista y Locutora. Licenciada en Comunicación Social. Productora general y Directora de prensa en Vilas Radio. Música y Cat lover.

Artículos relacionados

Botón volver arriba
🔴 En vivo