
En un despliegue sin precedentes que combinó inteligencia policial y control territorial, las autoridades regionales informaron el balance de las intervenciones focalizadas. Con más de 800 controles y la incautación de drogas, el Gobierno reafirma su estrategia para recuperar la presencia del Estado en las rutas y barrios críticos de la zona norte.
La Región de Tarapacá fue el escenario de una masiva demostración de fuerza estatal tras la ejecución de dos planes estratégicos de seguridad: el Operativo Conjunto y el plan Escudo en Ruta. El balance, entregado este martes por las máximas autoridades regionales, dio cuenta de una ofensiva que busca desarticular las redes criminales que operan en la Macrozona Norte.
La delegada presidencial de Tarapacá, Adriana Tapia, junto al seremi de Seguridad Pública, Omar Salazar, y los altos mandos de Carabineros y la PDI, confirmaron que los despliegues resultaron en la detención de 82 personas por diversos delitos.
Cifras que marcan el control territorial
El impacto de los operativos se refleja en la intensidad de las fiscalizaciones. Durante las jornadas de intervención, se realizaron 873 controles de identidad y 662 controles migratorios. Este último punto resultó clave, arrojando 37 denuncias a extranjería, principalmente por ingresos irregulares al país, y la materialización de 3 notificaciones de expulsión.
Además de las detenciones, las policías lograron los siguientes resultados operativos:
- Incautación de 4 kilos de ketamina y un arma blanca.
- Recuperación de 2 vehículos con encargo por robo.
- Cursado de 125 infracciones por diversas faltas.
Una estrategia basada en la inteligencia
La delegada Adriana Tapia enfatizó que estas intervenciones no son aleatorias, sino que responden a un diseño técnico: “No se trata de acciones al azar, sino de despliegues sustentados en estudios estratégicos que buscan fortalecer la presencia del Estado y desarticular redes criminales”.
En la misma línea, el seremi de Seguridad Pública, Omar Salazar, destacó que estos procedimientos son pilares del Ministerio de Seguridad para recuperar el control en calles, carreteras, puertos y cárceles. Por su parte, el general de Carabineros, Adrián Andrades, señaló que la coordinación permite «interrumpir circuitos criminales», mientras que el jefe regional de la PDI, Mauricio Jorquera, advirtió que el crimen organizado busca neutralizar la acción policial, por lo que el despliegue territorial es vital para su desplazamiento.
Escudo en Ruta y Control Conjunto
El plan Escudo en Ruta se ha consolidado como una herramienta crítica para blindar las carreteras y rutas del país, permitiendo interceptar cargamentos de droga antes de que lleguen a los centros urbanos. En paralelo, el Operativo Conjunto —desarrollado en nueve regiones de Chile— se enfocó en la captura de prófugos de la justicia y la realización de intervenciones investigativas mediante el trabajo unido de Carabineros y la Policía de Investigaciones.
Desde el Gobierno regional aseguraron que estos servicios especiales continuarán de manera focalizada y permanente durante toda la administración, con el fin de devolver la tranquilidad a los habitantes de Tarapacá.
“Estos resultados reflejan, con hechos concretos y presencia en terreno, la estrategia de seguridad implementada desde el primer día. Los operativos responden a análisis de datos e inteligencia para intervenir territorios priorizados”, sentenció el seremi Omar Salazar.




