
Durante la Sesión Ordinaria N°14, la autoridad comunal salió al paso de las dudas sobre el contrato del funcionario Erwin Martínez, asegurando que sus labores se realizaron fuera de la jornada laboral de su cargo en Alto Hospicio. Sin embargo, concejales exigen transparencia total ante el nuevo escenario normativo de la Contraloría.
En una sesión marcada por la aprobación de millonarios proyectos de infraestructura, un punto de alta tensión política capturó la atención del Cuerpo Colegiado: la situación del ahora exasesor Erwin Martínez, quien cumplía funciones directivas en el municipio de Alto Hospicio mientras prestaba servicios profesionales en la Municipalidad de Pozo Almonte.
La controversia escaló cuando el concejal Osvaldo Chandía solicitó formalmente el detalle de los respaldos de trabajo, modalidades de contrato y, fundamentalmente, el cumplimiento de horarios de Martínez. “Lo estoy buscando en Transparencia y no lo vi. Solicito esa información que se le entregue al Cuerpo Colegiado”, fustigó el edil, poniendo en duda si el funcionario efectivamente podía cumplir con ambas responsabilidades sin vulnerar la normativa administrativa.
La postura del Alcalde: «Fuera de horario»
Ante las interrogantes, el alcalde Richard Godoy defendió la gestión realizada por el profesional, enfatizando que su vinculación con Pozo Almonte se dio bajo una modalidad que no interfería con su cargo de planta o contrata en la comuna vecina. Según la argumentación del edil, los servicios prestados se ejecutaron fuera de su horario laboral habitual, desestimando así las sospechas de una superposición de jornadas que pudiera derivar en una falta a la probidad administrativa.
No obstante, esta explicación choca con la inquietud de los concejales, quienes recordaron que la Contraloría General de la República ha sido estricta en señalar que la exclusividad y el cumplimiento de jornada son pilares que no pueden ser relativizados mediante asesorías externas si estas comprometen el rendimiento o el tiempo legal del funcionario en su institución de origen.
El «Fantasma» de la Contraloría
El debate se vio reforzado por la intervención del concejal Francisco Cáceres, quien alertó sobre un nuevo dictamen de la Contraloría que endurece los controles sobre los compromisos municipales. Aunque el dictamen mencionado se refiere a la aprobación de contratos superiores a 500 UTM, el ambiente de fiscalización se instaló en la mesa: “Me gustaría que Control Interno nos pueda emitir un informe”, solicitó Cáceres, subrayando la necesidad de que el municipio se ajuste a los criterios más recientes del órgano contralor.
Detalles que exigen respuestas
La preocupación de los ediles no es menor, ya que la figura de la «duplicidad de funciones» ha sido foco de diversas investigaciones a nivel nacional. En el caso de Martínez, los concejales buscan determinar:
- La modalidad exacta del contrato: Si fue a través de honorarios o mediante una externalización técnica.
- Los productos entregados: Qué proyectos o gestiones específicas justificaron el pago de sus honorarios en Pozo Almonte.
- El respaldo de asistencia: Cómo se acredita que las horas facturadas al municipio no coinciden con su horario de Director en Alto Hospicio.
Por ahora, el municipio se comprometió a entregar los informes de Control Interno solicitados por el concejo, en lo que promete ser un capítulo clave para la transparencia en la gestión de Richard Godoy, quien deberá demostrar con documentos que el criterio de «fuera de horario» se cumplió a cabalidad, tal como lo dictamina la ley vigente.




