
El pabellón patrio que el teniente Juan Amador Barrientos izó bajo fuego enemigo en los cerros tarapaqueños dejó el resguardo familiar para sumarse a la colección pública del Museo Marítimo Nacional. La pieza permaneció celosamente cuidada durante generaciones por la familia Vázquez de Acuña.
La historia naval chilena recupera un testimonio directo de uno de sus episodios más decisivos en el norte. En una ceremonia realizada este lunes 2 de noviembre en Valparaíso, el Museo Marítimo Nacional recibió la donación formal de la bandera chilena que participó directamente en el Desembarco de Pisagua en 1879.
El hito, considerado una de las primeras operaciones anfibias de la historia militar moderna, tuvo a esta insignia como protagonista en los momentos de mayor tensión del combate. La reliquia militar pasa a integrar de forma permanente el patrimonio histórico accesible para toda la comunidad.
Bajo ráfagas de fuego: La hazaña del teniente Barrientos en Pisagua
La bandera carga con un peso histórico singular dentro de la campaña de Tarapacá. Fue el teniente 2° Juan Amador Barrientos Adriazola quien desembarcó junto a la primera ola de soldados chilenos en las costas de Pisagua hace 147 años.
En medio del fuego cruzado y la resistencia de las defensas aliadas, Barrientos escaló las alturas del puerto hasta enarbolar el pabellón nacional en lo alto de la cumbre, marcando el éxito del desembarco y la consolidación de la posición chilena en la zona. Su hazaña convirtió a esta tela en un objeto icónico de la contienda de 1879.





De secreto familiar a patrimonio de todos los chilenos
Durante más de un siglo, el valioso textil permaneció fuera del alcance del público general. La familia Vázquez de Acuña custodió y preservó la bandera por generaciones, manteniéndola en impecables condiciones de conservación familiar.
La decisión de traspasar la reliquia al Estado la tomaron don Isidoro Vázquez de Acuña y su hija Alicia, quienes acordaron desprenderse del recuerdo familiar para que la memoria del desembarco se conserve en una institución especializada y abierta a la ciudadanía.
Acto institucional para resguardar la memoria naval
La entrega oficial se selló en un acto conjunto organizado por el museo, la Academia de Historia Naval y Marítima de Chile y la Corporación Patrimonio Marítimo de Chile. El evento contó con la participación de la Seremi de las Culturas de la Región de Valparaíso, Catalina Dib Puelma, junto a autoridades patrimoniales y navales.
Desde el Museo Marítimo Nacional confirmaron que la pieza ingresará a los protocolos de conservación e investigación antes de sumarse a la exhibición permanente, garantizando que el textil soporte las condiciones ambientales necesarias para su exhibición a las futuras generaciones.




