
El último informe de la Encuesta Mensual de Alojamiento Turístico (EMAT) elaborado por el INE revela un escenario mixto para la industria hotelera local. Aunque las llegadas de visitantes subieron un 16,8%, la estancia media se contrajo fuertemente, reduciendo las pernoctaciones y la ocupación en habitaciones, pese al alza en las tarifas promedio.
El sector turismo en la Región de Tarapacá cerró septiembre de 2026 con números rojos en su indicador principal de permanencia. De acuerdo con los datos publicados por la Dirección Regional del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las pernoctaciones totales —es decir, el número de noches que los pasajeros se alojaron en establecimientos turísticos— llegaron a 50.954, lo que representa una disminución de 8,3% en comparación con el mismo mes del año pasado.
Esta contracción en el tiempo de estadía también arrastró a la baja la tasa de ocupación en habitaciones, la cual se ubicó en un 33,5% a nivel regional. Esto significó una caída de 1,98 puntos porcentuales frente a lo registrado en septiembre de 2025, reflejando que los espacios disponibles pasaron más tiempo desocupados a lo largo del mes.
Más visitantes pero estadías más cortas en el norte
El informe estadístico detalla una paradoja interesante en el comportamiento de los viajeros que escogieron Tarapacá como destino. Mientras las pernoctaciones cayeron, las llegadas de pasajeros subieron un 16,8% interanualmente, registrando un total de 28.160 personas instaladas en la red de alojamiento.
Este fenómeno se explica directamente por la disminución en la estancia media, que se contrajo un 21,5%, ubicándose en un promedio de 1,81 noches por pasajero. En términos simples: vino más gente, pero se quedó por mucho menos tiempo, lo que frenó la consolidación de las pernoctaciones mensuales.
Tarifas al alza y mayor rentabilidad por habitación disponible
A pesar de la menor cantidad de noches vendidas, los recintos de alojamiento regional aplicaron un ajuste en sus precios para resguardar sus ingresos. El ADR (tarifa promedio diaria por habitación) escaló hasta los $51.828, experimentando un crecimiento de 12,2% en doce meses.
En la misma línea, el RevPAR —indicador que mide el ingreso generado por cada habitación disponible— alcanzó los $17.367, lo que se tradujo en un aumento de 6,0% respecto a septiembre del año anterior. Este comportamiento de los precios compensó en parte la menor ocupación física, permitiendo sostener la rentabilidad de los establecimientos hoteleros locales en medio de un mes desafiante para la industria turística en la zona norte.




