
El operativo del equipo MT-Cero logró la captura de un sujeto que se había instalado estratégicamente a pasos de la iglesia y de los puestos de comercio. Los detectives sacaron de circulación cientos de dosis de pasta base y clonazepam destinadas al consumo masivo durante la festividad.
A pocos días de que el poblado de La Tirana reciba a miles de fieles y bailarines, el crimen organizado intentaba montar su propio negocio a la sombra de la fe. Sin embargo, los detectives del Modelo Territorial Cero (MT-Cero) de la Brigada de Investigación Criminal de Alto Hospicio les aguaron la fiesta de forma anticipada. Tras una investigación relámpago coordinada con la Fiscalía del Tamarugal, la PDI desbarató un peligroso punto de venta de drogas que pretendía abastecer masivamente a los asistentes durante la celebración.
La ubicación del centro de acopio y venta no era al azar; los delincuentes se instalaron con pinzas. El refugio narco operaba a pasos de la Iglesia de La Tirana y justo al lado de las zonas designadas para los comerciantes feriales que ya se instalan en el pueblo. El operativo terminó con un delincuente tras las rejas y la incautación de cerca de 400 dosis de cocaína base (pasta base) y 38 comprimidos de clonazepam, sustancias altamente adictivas que los microtraficantes comercializan a precios bajos para enganchar rápido a los consumidores de paso.
Preparados para facturar en el evento más grande del norte
El subprefecto Hugo Astroza, mandamás de la Bicrim de Alto Hospicio, detalló cómo le siguieron la pista a este delincuente en la previa de la festividad mariana. El jefe policial explicó que el detenido ya estaba completamente instalado en La Tirana esperando el flujo masivo de gente para reventar el mercado local, acopiando la mercancía con días de anticipación. Con los datos de inteligencia sobre la mesa, los detectives ejecutaron el allanamiento este martes, consiguiendo las pruebas clave para dejar al sujeto a disposición de la justicia.
El impacto del operativo caló hondo en el municipio de Pozo Almonte. El alcalde Richard Godoy salió de inmediato a respaldar la acción policial, destacando que el trabajo con los detectives es de largo aliento a través de los patrullajes preventivos de seguridad ciudadana y el concejo comunal de seguridad. El edil fue tajante al señalar que seguirán trabajando codo a codo con la PDI para limpiar el poblado de delincuentes y asegurar que la tradicional fiesta religiosa mantenga su carácter familiar y seguro para los tarapaqueños y turistas.
Blindaje total en la Pampa ante la llegada de miles de fieles
Este golpe al tráfico barrial es solo la punta del iceberg del despliegue que se viene para la Pampa. El jefe de la Región Policial de Tarapacá, prefecto inspector Mauricio Jorquera, advirtió que la institución no le dará tregua a las mafias que intenten camuflarse entre los peregrinos. Los vecinos del sector ya manifestaban temor e inseguridad por los movimientos extraños cerca del santuario, lo que motivó esta respuesta contundente de las unidades policiales de la provincia.
De cara a los días principales de la festividad, la PDI montará un verdadero muro de fiscalización en la zona. La Brigada Investigadora de Trata de Personas ya se encuentra peinando los distintos sectores para detectar la explotación laboral que suele camuflarse en estos megaeventos comerciales. Además, las unidades especializadas activarán controles de identidad selectivos en los accesos al poblado con un objetivo claro: cazar a extranjeros en situación irregular y a prófugos de la justicia que piensen que La Tirana será una zona liberada.




