
Con una meta de limpieza en 66 mil puntos críticos de 319 comunas, el Gobierno puso en marcha la mayor operación de ordenamiento de infraestructura digital en la historia del país. La iniciativa busca eliminar la contaminación visual, mejorar la seguridad pública y garantizar la estabilidad de las conexiones 5G y de fibra óptica.
Tras una prolongada tramitación legislativa de seis años, Chile ha iniciado finalmente la batalla definitiva contra el desorden del tendido eléctrico y de telecomunicaciones. El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) dio el vamos oficial al Plan Nacional de Ordenamiento y Retiro de Cables, una estrategia de despliegue nacional que busca identificar y remover toneladas de material obsoletos que hoy cuelgan de los postes de casi todo el territorio nacional.
El plan tiene una escala ambiciosa: intervendrá 66 mil puntos específicos repartidos en 319 comunas, abarcando desde las grandes metrópolis hasta zonas rurales, donde el cableado en desuso no solo representa un problema estético, sino una amenaza real para la seguridad y la calidad del servicio.
«Un Chile más conectado y ordenado»
El ministro de la cartera, Louis de Grange, enfatizó que esta medida es una respuesta directa a una demanda ciudadana de larga data. “El objetivo principal es mejorar la calidad de vida de las familias y la inserción urbana de los proyectos de telecomunicaciones. Buscamos generar mejores ciudades tanto para las actuales como para las futuras generaciones”, declaró la autoridad durante el inicio de las faenas.
Por su parte, la subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, calificó este hito como la mayor operación de ordenamiento de infraestructura digital que haya visto el país. Chile se posiciona hoy como un líder global en velocidad de internet fijo y cuenta con más de 10 millones de conexiones 5G, un estándar de alta tecnología que, según las autoridades, requiere de un entorno físico despejado y mantenido para operar sin interferencias.
Los beneficios: Seguridad y conectividad
El desorden de cables, comúnmente denominado como «escombros aéreos», genera diversos riesgos que este plan pretende mitigar. Las ventajas clave identificadas por el Gobierno incluyen:
- Seguridad Pública: Prevención de accidentes por cables cortados o caídos que pueden afectar a peatones y vehículos.
- Continuidad de Emergencia: Asegurar que las conexiones críticas no se vean interrumpidas por el peso o el enredo de cables antiguos.
- Disminución de Contaminación Visual: Recuperación del paisaje urbano y despeje de fachadas.
- Eficiencia en Telecomunicaciones: Facilitar la instalación de fibra óptica y nuevas tecnologías al eliminar el material sobrante.
Desafío logístico y técnico
El plan obligará a las empresas operadoras de telecomunicaciones y de electricidad a trabajar de manera coordinada. Muchas de las líneas que hoy saturan los postes pertenecen a servicios ya inexistentes o a contratos antiguos de hogares que migraron a otras tecnologías.
La urgencia de este plan también radica en la seguridad ante desastres naturales. En un país sísmico como Chile, un tendido aéreo sobrecargado aumenta las probabilidades de incendios por cortocircuitos o bloqueos de rutas de evacuación tras la caída de postes.
Con la puesta en marcha de este plan, Chile busca que su infraestructura física esté a la altura de su infraestructura digital, limpiando los cielos de las ciudades para dar paso a una conectividad más robusta, segura y estéticamente amigable con el entorno.
“Chile inicia hoy la mayor operación de ordenamiento de infraestructura digital del país, lo que se traducirá en un Chile más conectado y ordenado, protegiendo además la estabilidad de nuestras más de 10 millones de conexiones 5G”, destacó la Subsecretaría de Telecomunicaciones.




