
La «Radiografía de Residuos Municipales 2024» revela una realidad alarmante: cada habitante de Tarapacá produce 1,51 kilos de desechos al día, muy por encima del promedio nacional. Mientras el país gasta millones en camiones que dan «siete vueltas a la tierra» transportando basura, la valorización de residuos en la región sigue siendo una tarea pendiente.
La gestión de la basura en Chile enfrenta una crisis de proporciones, y la Región de Tarapacá se sitúa en el ojo del huracán. Según los resultados de la «Radiografía de Residuos Municipales 2024», elaborada por Kyklos con el apoyo de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM), la región se ha consolidado como la segunda con mayor generación de residuos por persona en todo el territorio nacional.
El estudio, que analizó la gestión de 327 comunas (cubriendo al 97% de la población del país), arroja cifras que evidencian un modelo de consumo y descarte insostenible en el norte grande, donde la urbanización y el ingreso parecen empujar al alza la producción de desechos.
Tarapacá en el podio de la generación de residuos
Mientras que el promedio nacional de generación de basura es de 1,22 kilos diarios por persona, Tarapacá registra una cifra preocupante de 1,51 kilos por habitante al día. Esta estadística solo es superada por la Región de Aysén (1,53 kg) y sitúa a la zona muy por encima de regiones del sur como La Araucanía o Los Ríos, que no alcanzan el kilo diario.
Esta alta generación de residuos en Tarapacá implica una presión logística y financiera desmedida para los municipios locales. «Un aumento en la generación de basura implica más transporte, más costos y más presión sobre la infraestructura de disposición final», advierte el estudio, una realidad que se palpa en el día a día de comunas como Iquique y Alto Hospicio.
El costo de «enterrar» el valor
A nivel nacional, el gasto municipal en gestión de residuos supera los US$ 580 millones anuales. Sin embargo, la distribución de este dinero revela una ineficiencia estructural: el 76% de los recursos se destina a la logística de retiro y traslado (camiones), mientras que menos del 2% se invierte en reciclaje y compostaje.
En Tarapacá, esta situación es crítica debido a las distancias y los costos de combustibles. Según el informe, en Chile operan 2.133 camiones recolectores que recorren 277 mil kilómetros diarios, una distancia equivalente a dar casi siete vueltas a la Tierra cada jornada.
“Esto no se soluciona con más rellenos sanitarios, se soluciona con separación en origen y plantas de tratamiento que permitan transitar de la generación de un pasivo para el país, a la creación de valor”, señaló Andrea Cifuentes, gerente de economía circular de Kyklos.
La brecha del reciclaje: El norte versus el sector oriente
El estudio también pone de manifiesto una profunda desigualdad territorial. Mientras comunas de la Región Metropolitana como Las Condes, Providencia y Lo Barnechea lideran el reciclaje con miles de toneladas recuperadas, las comunas de Tarapacá no logran figurar en los rankings de valorización.
A pesar de que el 80% de la basura domiciliaria es recuperable (reciclable o compostable), en Chile solo se valoriza el 1,5%. En Tarapacá, el potencial de reciclaje de envases, embalajes y materia orgánica se pierde casi en su totalidad en los vertederos o rellenos sanitarios, muchos de los cuales están próximos a caducar.
Un llamado a la gestión local
La radiografía concluye que un mayor gasto no garantiza mejores resultados. Existen comunas que gastan apenas $4.000 por habitante y reciclan diez veces más que aquellas que invierten $27.000. El desafío para Tarapacá es urgente: fomentar el compostaje domiciliario (que hoy llega a menos del 1% de los hogares en Chile) y fortalecer la infraestructura de puntos limpios para dejar de ser una de las regiones que más «aporta» a la crisis sanitaria del país.
“Tarapacá produce 1,51 kilos de residuos diarios por persona, situándose como la segunda región más generadora de Chile. El 76% del presupuesto municipal se quema en camiones y logística, dejando menos del 2% para soluciones de reciclaje”, destaca el informe 2024 de Kyklos y la AChM.




