
Los trabajos contemplaron la intervención de 25 kilómetros en el tramo Zapahuira-Putre, clave para el tránsito internacional hacia Bolivia y el acceso a las comunidades rurales más extremas de la Región de Arica y Parinacota. La obra busca elevar la seguridad vial y potenciar el desarrollo logístico en una de las rutas más exigentes del norte del país.
Una noticia clave para el transporte de carga y el turismo regional se confirmó este miércoles: el Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de su Dirección de Vialidad, ha iniciado formalmente el proceso de recepción de las obras de reposición de la Ruta 11-CH, específicamente en el tramo que une las localidades de Zapahuira y Putre.
La iniciativa, considerada estratégica para la política de conectividad fronteriza, consistió en la renovación integral de 25 kilómetros de calzada, elevando sustancialmente el estándar de la vía que actúa como la principal arteria de conexión entre el puerto de Arica y el altiplano boliviano.
Mejoras estructurales para una ruta crítica
La Ruta 11-CH es conocida por su compleja geografía y las extremas condiciones climáticas que enfrenta. Por ello, este proyecto de reposición no solo se enfocó en el asfalto, sino en una mejora técnica orientada a la seguridad y durabilidad. Las obras permitieron corregir deficiencias en el pavimento y mejorar la señalética, fundamentales para el flujo constante de camiones de alto tonelaje que transitan diariamente hacia Bolivia.
“Estamos en el proceso de recepción de este proyecto que intervino 25 kilómetros para mejorar el estándar de esta vía internacional”, señalaron desde la Dirección de Vialidad. Esta mejora impactará directamente en la reducción de los tiempos de viaje y, lo más importante, en la disminución de la tasa de accidentabilidad en un sector de curvas cerradas y pendientes pronunciadas.
Impulso a los pueblos del altiplano
Más allá del comercio exterior, la reposición de este tramo tiene un profundo sentido social y de integración regional. La mejora del estándar vial facilita el acceso a los pueblos más alejados de la provincia de Parinacota, permitiendo que comunidades que dependen del abastecimiento desde Arica cuenten con un camino más seguro y expedito.
Asimismo, Putre, como capital provincial y polo turístico por su cercanía al Parque Nacional Lauca, se ve beneficiado directamente. “Esta obra es fundamental para los pueblos más alejados de la región, garantizando que el Estado llegue con infraestructura de calidad a zonas extremas”, destacan las autoridades de Obras Públicas.
Futuras etapas
Con el inicio de la recepción de obras, se activa el periodo de revisión técnica final para asegurar que cada kilómetro cumpla con las especificaciones del contrato. Una vez aprobada esta etapa, la vía quedará oficialmente entregada al uso público sin restricciones, consolidando a la Ruta 11-CH como un corredor bioceánico moderno y resiliente.
Este avance se suma a otros proyectos de conservación en la provincia, reafirmando el compromiso del Gobierno con el fortalecimiento del Plan de Infraestructura para el Norte Grande, donde la seguridad en carreteras internacionales es una prioridad de primer orden.
“La iniciativa se ejecutó en 25 kilómetros para mejorar el estándar de esa vía internacional que lleva a Bolivia y a los pueblos más alejados de la región, facilitando el transporte y la integración”, resalta el informe de Vialidad sobre la reposición del tramo Zapahuira-Putre.




