
En un operativo que comenzó durante la madrugada, la Contralora Regional, Paula Vera, lideró una inspección exhaustiva al CESFAM local y la Posta de Moquella. El objetivo: evaluar el stock de insumos, tiempos de espera y las precarias condiciones de acceso que afectan a más de 1.300 usuarios de la zona.
Hasta el corazón de la quebrada de Camiña, a más de 190 kilómetros de Iquique, llegó un equipo de la Contraloría Regional de Tarapacá para realizar una fiscalización presencial y sorpresiva en los recintos de salud primaria de la comuna. La delegación, encabezada por la Contralora Regional Paula Vera, buscó constatar en terreno la calidad de la atención que reciben los habitantes de estas zonas aisladas.
Inspección en «la última milla»
El equipo contralor inició su despliegue en la madrugada del jueves 12 de marzo, no solo centrándose en los edificios, sino también en la conectividad. Durante el trayecto, los funcionarios evaluaron el estado del camino, factor crítico al ser la única vía de acceso para emergencias médicas y traslados de pacientes hacia centros de mayor complejidad.
Una vez en la comuna, la inspección se dividió entre el Centro de Salud Familiar (CESFAM) de Camiña y la Posta de Moquella, ambos administrados por el Departamento de Salud Municipal.
Los puntos clave de la fiscalización
La auditoría en terreno no fue solo visual; el equipo realizó un análisis técnico basado en varios pilares fundamentales:
- Gestión de Farmacia: Verificación del stock de medicamentos críticos y la cadena de suministro de insumos médicos.
- Equipamiento: Validación del estado de las herramientas tecnológicas y máquinas necesarias para la atención primaria.
- Calidad de Atención: Evaluación de los tiempos de espera y los protocolos de ingreso de los pacientes.
- Recursos Humanos: Revisión de la dotación de personal disponible para cubrir las necesidades de los más de 1.300 residentes.
Hacia una fiscalización formal
Tras la toma de datos, la Contralora Paula Vera indicó que esta información servirá para iniciar un proceso de fiscalización formal. Con los antecedentes recopilados, el organismo podrá establecer posibles responsabilidades administrativas y, lo más importante, emitir recomendaciones obligatorias para que el municipio mejore las condiciones de salud en la zona.
Esta acción se enmarca en la estrategia de la Contraloría de descentralizar la vigilancia de los recursos públicos, llegando a los sectores más apartados de la región de Tarapacá para garantizar que el derecho a la salud se cumpla con los mismos estándares que en las zonas urbanas.







