El ente fiscalizador otorgó un plazo de 20 días al Servicio Agrícola y Ganadero para justificar las asignaciones de Leslie Salamanca, quien bajo la gestión del exdirector José Guajardo, percibía una remuneración superior a la de su propia jefa de departamento. La auditoría detectó que la profesional saltó a un grado 5 de la escala de profesionales en menos de un año.
La Contraloría General de la República ha puesto en jaque al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) tras detectar una serie de irregularidades en la contratación y los astronómicos sueldos de la periodista Leslie Salamanca Donoso. La profesional, estrecha colaboradora del exdirector nacional José Guajardo Reyes, protagonizó una cuestionada carrera funcionaria que incluyó renuncias estratégicas y saltos de grado que dispararon sus ingresos en tiempo récord.
La ruta del «Sueldo VIP»
Leslie Salamanca aterrizó en el SAG el 17 de agosto de 2023, apenas asumió Guajardo, con quien ya había trabajado en la Subsecretaría de Agricultura. Lo que comenzó con un contrato bajo el Código del Trabajo por $2,5 millones, se transformó rápidamente en un escándalo administrativo:
- El salto de grado: En julio de 2024, tras una renuncia «con efecto inmediato», pasó a calidad «a contrata» asimilada a un Grado 5, el escalafón más alto para profesionales.
- Sueldo superior al mando: En su peak salarial, Salamanca percibió $6.439.497 brutos (incluyendo bonos), una cifra que superaba por casi medio millón de pesos a la jefa del Departamento de Comunicaciones, quien era su superior jerárquica.
Inconsistencias que detectó Contraloría
El oficio emitido por el órgano fiscalizador, tras una denuncia de la diputada Gloria Naveillán, apunta a dos puntos críticos que el SAG debe responder en un plazo de 20 días hábiles:
- Justificación de la brecha salarial: El SAG deberá explicar qué criterios técnicos o de mercado justificaron que Salamanca ganara significativamente más que otros profesionales con cargos de mayor responsabilidad.
- Falta de personal interno: Contraloría cuestiona por qué se contrató a una asesora externa con ese sueldo para labores que, en teoría, podían ser ejecutadas por el personal de planta ya existente en la institución.
Renuncias estratégicas tras denuncias de prensa
La investigación revela que el SAG intentó «corregir» la situación solo después de que estallara el caso en la prensa. En diciembre de 2024, Salamanca renunció a su cargo grado 5 para volver al Código del Trabajo, bajando su sueldo a $4,5 millones, pero manteniendo las mismas funciones.
A pesar de la gravedad de los hechos, el escenario para sanciones administrativas es complejo: el exdirector José Guajardo dejó su cargo el 8 de octubre de 2025 tras una solicitud de renuncia por mal desempeño, y la periodista Salamanca hizo lo propio apenas 24 horas después. Al no ser ya funcionarios públicos, ambos quedan fuera del alcance de sumarios internos, aunque el SAG, como institución, aún debe responder ante la ley por el uso de estos recursos públicos.







