
El terminal portuario se transformó en un laboratorio a cielo abierto con la visita de los investigadores internacionales Bruce Link y Trent Smith. El evento, impulsado por Corfo y Wakilabs, busca posicionar a la Región de Arica y Parinacota como un polo mundial de innovación tecnológica frente a las condiciones climáticas extremas.
El desierto no esperó y la ciencia de frontera se tomó las costas del extremo norte del país. El Puerto de Arica se convirtió en el epicentro global de la innovación al albergar el denominado “Día Cero” del Gran Encuentro del Desierto, una inédita instancia que reunió a científicos de la NASA, autoridades locales, delegaciones de Medio Oriente y actores clave del ecosistema de emprendimiento tecnológico. El evento es impulsado por Corfo a través de su programa Viraliza, ejecutado por la aceleradora Wakilabs y cuenta con el financiamiento estratégico del Comité de Desarrollo Productivo Regional.
La jornada arrancó temprano con un recorrido técnico por las instalaciones del terminal marítimo, guiado por el ingeniero de la Empresa Portuaria Arica (EPA), Diego Torres. En la cita, la infraestructura portuaria operó como una vitrina de innovación aplicada, conectando la logística del norte de Chile con los desafíos científicos del mañana.
De la NASA al desierto: Alimentación espacial y cultivos en zonas áridas
La comitiva internacional estuvo integrada de manera estelar por los reconocidos científicos de la NASA, Bruce Link y Trent Smith, expertos que actualmente lideran investigaciones avanzadas en alimentación para misiones espaciales. Su presencia en la región responde al enorme potencial que ofrece el norte chileno como un «espejo» de condiciones extremas similares a las de otros planetas o zonas con escasez hídrica crítica.
A ellos se sumaron representantes y delegaciones de Medio Oriente, atraídos por las técnicas de agricultura en zonas extremas que se desarrollan en la zona. El director de Wakilabs, Patricio Arias, valoró profundamente este hito de vinculación internacional.
“El ecosistema se activa cuando se generan espacios de encuentro reales. Contamos con la visita de expertos internacionales y representantes de Medio Oriente interesados en la agricultura en el desierto, lo que demuestra que nuestro territorio es un polo de atracción global”, enfatizó Arias.
Por su parte, el gobernador regional, Diego Paco, lideró la inauguración oficial en el Centro Turístico Integral, enviando un potente mensaje sobre el futuro de la zona. “Cuando hay una hoja de ruta clara como innovar y competir, se ven resultados”, subrayó la máxima autoridad regional, añadiendo que el desierto y la condición geopolítica de frontera no son límites, sino escenarios de oportunidad para el desarrollo productivo.
El gran desafío: Convertir la vitrina científica en inversión efectiva
El foco del Gran Encuentro del Desierto apunta a un punto sensible y estratégico: la agricultura en el desierto aparece como una promesa, pero también como un enorme desafío técnico, hídrico y de inversión. Existe una tensión evidente en el ambiente, ya que las condiciones extremas del territorio exigen innovación constante, pero también una coordinación institucional que debe avanzar al mismo ritmo que las grandes ideas.
Desde el sector portuario, el respaldo a esta transformación productiva es total. Camilo Jobet, gerente general de Terminal Puerto Arica (TPA), reforzó el rol que juega la logística en el desarrollo local, afirmando que “la agricultura en el desierto demuestra que la innovación puede transformar los desafíos en oportunidades”. En esa misma línea, el gerente general subrogante de la Empresa Portuaria Arica (EPA), Javier Rivera, remarcó el valor de la articulación internacional para proyectar el desarrollo desde uno de los desiertos más áridos del planeta.
La lectura que deja este «Día Cero» es doble. Por un lado, se consolida la posibilidad real de posicionar a Arica como una plataforma de innovación global. Por el otro, queda el exigente reto de que estas alianzas de alto nivel no queden solo en la vitrina de un evento, sino que se traduzcan de manera urgente en proyectos sostenibles, inversión económica efectiva y beneficios locales concretos que no se evaporen bajo el implacable sol del norte de Chile.




