
El presidente del partido, Arturo Squella, propuso vender una fracción de la propiedad o de sus filiales para reducir la abultada deuda de la minera y financiar el programa de gobierno. Desde La Moneda y el directorio encabezado por Bernardo Fontaine marcan distancia y descartan de momento abrir la propiedad.
Apenas se afina el tramo final para promulgar la megarreforma económica, en el oficialismo ya preparan el terreno para instalar el siguiente choque de ideas. El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, planteó abiertamente la necesidad de privatizar parte de Codelco, argumentando que el ingreso de capitales privados es la única vía rápida para frenar el deterioro financiero de la mayor cuprífera del país y darle un respiro a las arcas fiscales.
El trasfondo de la propuesta radica en los fríos números de la empresa. Codelco arrastra una deuda que ronda los 25.000 millones de dólares, cifra cuatro veces mayor al promedio de las grandes firmas de la minería privada. A eso se suma que los costos de la compañía crecieron un 43% en los últimos cuatro años, llegando a dispararse hasta un 80% por tonelada producida, lo que obligó al directorio a poner en pausa parte de su plan de inversiones.
INCENTIVOS PRIVADOS Y RECURSOS PARA EL PROGRAMA DE GOBIERNO
Para Squella, mantener el esquema 100% estatal destruye valor día a día. El timonel republicano propone vender un porcentaje minoritario de la propiedad o de sus filiales sin perder el control estatal, asegurando que el ingreso de directores independientes motivados por la rentabilidad cambiaría de raíz la gestión de la minera.
«Es fundamental que ahora le entre oxígeno privado a la empresa», remarcó Squella, añadiendo que la venta de una fracción permitiría recaudar fondos frescos para amortiguar el impacto transitorio de la menor recaudación fiscal. Incluso sugirió un esquema donde los propios trabajadores de la cuprífera puedan acceder a paquetes accionarios, además de usar parte de esos activos para financiar planes de incentivo al retiro en el sector público.
LA MONEDA Y FONTAINE FRENAN LA IDEA, MIENTRAS LA UDI PIDE CAUTELA
Pese a la insistencia del ala republicana por dar esta batalla ideológica, el freno de mano llegó desde el propio Ejecutivo y la mesa directiva de la cuprífera. El presidente del directorio, Bernardo Fontaine, ratificó que Codelco seguirá siendo 100% estatal, una postura en la que coincide el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y el propio Presidente José Antonio Kast, quienes prefieren priorizar la agenda de empleo y seguridad antes de abrir un flanco legislativo complejo.
En Chile Vamos las aguas están divididas. Aunque en sectores de la UDI comparten el fondo técnico de la propuesta, advierten que privatizar Codelco es una medida impopular y de alto costo político, considerando el arraigo cultural que existe sobre el cobre estatal. Por ahora, el debate quedó instalado en la antesala de la nueva agenda económica del gobierno.




