
El capitán del equipo chileno palpitó la llave de octavos de final que se jugará sobre la arcilla del Estadio Nacional. El viñamarino remarcó el poderío del elenco nacional cuando juega de local, lamentó que las entradas se agotaran en cuatro horas por no contar con un recinto con mayor capacidad y anticipó una serie muy apretada frente a una potencia continental que llega con bajas pero con jóvenes promesas en alza.
Chile se alista para enfrentar una de las series más exigentes del último tiempo. El equipo capitaneado por Nicolás Massú recibirá a España en el Court Anita Lizana, un terreno donde el «Vampiro» mantiene un registro impecable desde que asumió la conducción técnica.
«Desde que soy capitán, de local siempre hemos ganado, eso da confianza. Sabemos el rival que nos toca: es una potencia, el último finalista», lanzó de entrada Massú, bajando el avión tras su paso por el US Open junto a Francisco Cerúndolo. El viñamarino defendió la decisión de fijar la serie sobre polvo de ladrillo: «La localía es importante para nosotros, hemos tomado la decisión de jugar acá, en cancha de arcilla, con nuestras condiciones. Es un lugar donde nos ha traído siempre resultados positivos».
Sin embargo, el histórico exjugador aprovechó la atención para pasar la cuenta respecto a la infraestructura disponible para este tipo de eventos, considerando que el cruce coincide con los festejos patrios: «Me encantaría también haber jugado esta Copa Davis en un estadio para 15.000 personas. Las entradas se vendieron en cuatro horas, por eso te digo que si hubiéramos tenido un estadio para 10.000 o para 15.000, a lo mejor también estaría lleno. En eso hay que trabajar para el día de mañana».
España advierte que no teme a la presión del público chileno
Desde la vereda del frente, el cuadro español asumió el desafío con una mezcla de respeto hacia el tenis local y confianza en sus cartas jóvenes. La comitiva hispana trae a la cabeza a Rafael Jódar (14° del mundo a sus 19 años), quien debutará en el certamen enfrentando a Alejandro Tabilo (28°), rival con quien registra cruces recientes en canchas rápidas durante la gira norteamericana.
«Las condiciones son totalmente diferentes, al final es otra superficie, otro ambiente, Copa Davis es diferente. Nos conocemos bien, pero yo creo que esos enfrentamientos no tienen que marcar cómo vaya a ser este duelo», sostuvo el joven tenista hispano.
Por su parte, el capitán ibérico David Ferrer le bajó el perfil al impacto que pueda generar la hinchada en las tribunas de Ñuñoa. «Chile tiene muy buen equipo, juegan en casa, el público es muy patriota en ese aspecto, les va a intentar acompañar. Pero yo creo que somos muy conscientes de ello», afirmó el extenista, agregando que sus dirigidos ya han disputado instancias límites como la reciente final ante Italia.
Duelos definitorios en plenas Fiestas Patrias
La serie se disputará el próximo fin de semana en el Parque Estadio Nacional, marcando una coincidencia histórica con los feriados del 18 de septiembre. Mientras el cuerpo técnico chileno afina los últimos detalles tácticos con Tabilo y el resto de la nómina, el combinado español —que también suma el debut de Daniel Mérida (41°)— proyecta intensas jornadas de entrenamiento adaptándose a la arcilla santiaguina.
El cruce entregará un boleto directo a la siguiente fase del grupo mundial, sosteniendo la expectativa de un cruce electrizante entre dos potencias que se conocen de memoria dentro y fuera de la cancha.




