
La Corte de Apelaciones revocó la máxima medida cautelar atendiendo al delicado estado de salud de la exmagistrada, quien padece cáncer, y la situación de su madre. Vivanco cumplirá arresto domiciliario total, insistiendo en que siempre procedió con honorabilidad y rectitud.
En un vuelco clave dentro de las indagatorias de la denominada «trama bielorrusa», poco antes de las 18:00 horas de este viernes, la exministra y otrora vocera de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, abandonó el Centro Penitenciario Femenino (CPF) de San Joaquín. La exmagistrada permanecía recluida bajo la medida cautelar de prisión preventiva desde el pasado 30 de enero, cumpliendo un total de 133 días privada de libertad.
La decisión de dejar sin efecto la prisión preventiva fue adoptada por la Corte de Apelaciones de Santiago, tribunal que acogió los argumentos de la defensa y optó por otorgarle la cautelar de arresto domiciliario total. Para resolver el cambio de intensidad en las medidas formativas, el tribunal de alzada atendió los severos motivos de salud que aquejan a Vivanco y la compleja situación familiar que involucra a su progenitora.
«No soy un peligro para la sociedad, quiero colaborar»
A su salida del recinto penal, la exjueza de 63 años rompió el silencio, enfrentó a los medios de comunicación y descartó de plano que su libertad represente un riesgo para el éxito de la investigación en curso.
“Una persona de mi edad, una persona con mis condiciones de salud, una persona que hace meses no tiene ningún contacto con los coimputados y que es una persona que siempre ha estado disponible para la Fiscalía y también para el tribunal, evidentemente no soy una persona que se pueda catalogar de peligro para la sociedad. Al contrario, soy una persona que quiere colaborar. Yo quiero defenderme en un juicio justo”, manifestó de forma categórica.
En la misma línea, la exautoridad judicial ratificó su total disposición con el proceso penal y confirmó que va a prestar declaración ante la Fiscalía de Los Lagos, reiterando con firmeza su inocencia frente a los cargos que se le imputan. “Cuando fui ministra procedí siempre con honorabilidad y con rectitud, y eso es lo que espero demostrar«, aseguró, añadiendo que «para eso existen los juicios, y para eso existen las condiciones dadas para poder rendir pruebas”.
El factor médico y familiar detrás de la liberación
Ángela Vivanco no ocultó el enorme desgaste personal que ha significado enfrentar este proceso tras las rejas. “Ha sido un periodo muy duro para mí, para mi familia. No es fácil estar encerrado«, confesó, detallando que la reclusión fue especialmente compleja debido a su condición médica actual: la exministra padece un cáncer y requiere someterse de manera urgente a una serie de exámenes que no se pueden realizar en el hospital penal.
A partir de esta jornada, Vivanco comenzará a cumplir el arresto domiciliario total en un departamento que fue arrendado de forma particular por su pareja, Gonzalo Migueles. Desde ese lugar, la defensa de la exvocera del máximo tribunal espera solicitar formalmente al tribunal los permisos respectivos para que pueda abandonar temporalmente el inmueble con el fin de realizarse sus controles médicos y, paralelamente, visitar a su madre de 86 años, quien sufre de un grave daño neurológico.
Con este cambio de escenario judicial, el caso entra en una etapa crucial, donde la exmagistrada buscará derribar las acusaciones del Ministerio Público desde su nuevo régimen de reclusión domiciliaria.




