
La pieza de 400 años de antigüedad y cerca de una tonelada de peso, fue descendida a 28 metros de altura en un operativo de alta precisión. Las faenas preventivas en el campanario contemplan además el desmontaje de la cruz, la granada y la campana menor, junto a la instalación de mallas perimetrales de contención antes de que arranque la tradicional fiesta patronal en la quebrada.
El poblado de Tarapacá fue testigo este lunes de una maniobra tan delicada como histórica. En medio de la expectativa de vecinos, autoridades y la comunidad religiosa, los equipos técnicos concretaron el retiro preventivo de la campana mayor del Santuario de San Lorenzo, una de las acciones clave dentro del plan de emergencia para reforzar la estructura del campanario frente a eventuales desprendimientos de su revestimiento.
El operativo requirió cerca de una hora de trabajo coordinado a 28 metros de altura, utilizando un sistema de izaje de alta precisión a cargo de la empresa MAO Chile. La campana «San Lorenzo», que data de comienzos del siglo XVII y pesa alrededor de una tonelada, fue resguardada en el interior del propio templo, donde permanecerá protegida a la espera de las intervenciones definitivas de conservación.
SEGURIDAD PARA MILES DE DEVOTOS Y TRABAJOS A TODA MARCHA
Las faenas no se quedan solo en el bronce principal. Las cuadrillas retiraron la campana menor y avanzan en el desmontaje de la cruz y la granada que coronan la torre del Monumento Nacional. El objetivo central pasa por garantizar la seguridad de los peregrinos y bailes religiosos que arribarán en los próximos días, instalando además una estructura de mallas tensadas en el perímetro de la torre para contener cualquier caída de material.
«Esta campana ha acompañado por generaciones la fe y la historia del pueblo de Lorenzo. Verla descender no significa despedirla, sino protegerla para que siga siendo parte de este patrimonio por muchos años más«, remarcó el Gobernador Regional, José Miguel Carvajal, destacando la alianza entre el Gobierno Regional, la Corporación de Desarrollo, el Consejo de Monumentos Nacionales, la Municipalidad de Huara y el financiamiento de la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi.
TRANQUILIDAD EN LA QUEBRADA ADELANTE DE LA FESTIVIDAD
Desde la administración comunal y el ámbito eclesiástico la maniobra fue recibida con satisfacción tras años de inquietud por el estado del inmueble. El alcalde de Huara, José Bartolo, calificó la intervención como un anhelo de larga fecha para la tranquilidad de los vecinos y danzantes, mientras que el rector del Santuario, padre Benito Tapia, aseguró que los devotos pueden prepararse para celebrar la fiesta como todos los años, con los resguardos que la comunidad merece.
Según la programación de la empresa ejecutora, los trabajos de emergencia en el campanario quedarán totalmente concluidos este próximo 4 de agosto, dejando la explanada y el entorno del templo en condiciones óptimas para el inicio formal de las actividades festivas en honor al patrono de Tarapacá.




