TRUMP DA POR CERRADO EL PACTO DE TREGUA Y SE COBRA EL TRIUNFO EN IRÁN: «NUNCA VAN A TENER UN ARMA NUCLEAR»

Al término de la cumbre de la OTAN en Ankara, el mandatario estadounidense tildó la ofensiva militar como un logro absoluto. Aseguró que las reservas de uranio enriquecido de la República Islámica quedaron sepultadas bajo toneladas de granito tras los bombardeos y dio por muerto el acuerdo de alto al fuego tras los últimos ataques cruzados.
El tablero internacional en Medio Oriente se volvió a sacudir con fuerza tras las últimas declaraciones que llegan directo desde Turquía. En una rueda de prensa en Ankara, justo antes de abordar el Air Force One de regreso a Washington tras la cumbre de la OTAN, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le puso su propio sello al balance de la ofensiva militar en tierras persas. Trump calificó la guerra en Irán como «un tremendo éxito» definitivo, argumentando que las operaciones aéreas lograron borrar del mapa cualquier asomo de amenaza nuclear por parte del régimen de Teherán.
El mandatario estadounidense no anduvo con rodeos al momento de justificar los bombardeos que comenzaron en junio de 2025 y se han extendido durante este año. Para el jefe de Estado, la prioridad de la Casa Blanca era cortar de raíz el avance tecnológico de la República Islámica, señalando de forma tajante que «lo más importante es que gente loca no tenga acceso a armas nucleares, y eso es lo que hemos conseguido». Con este escenario, Trump dio por inaugurada la era de lo que él mismo bautizó como la «desnuclearización» forzada de Irán.
El destino del uranio enriquecido bajo las montañas de granito
Uno de los puntos más complejos del balance estratégico tiene que ver con los 440 kilos de uranio altamente enriquecido que Irán alcanzó a producir antes de que cayeran los primeros misiles norteamericanos e israelíes. Al ser consultado por el peligro de ese inventario, que mantenía una pureza del 60% —al límite técnico requerido para fabricar ojivas atómicas—, Trump desestimó cualquier riesgo de fuga o utilización. El material está tan profundo bajo una montaña de granito que se derrumbó encima que tomaría meses sacarlo, aseguró con total confianza ante los corresponsales internacionales.
Esta versión choca directamente con el discurso oficial de Teherán, donde insisten en que sus programas de enriquecimiento tenían fines netamente médicos e industriales para el desarrollo interno. Sin embargo, los reportes del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ya habían encendido las alarmas globales al confirmar que Irán era el único país del mundo sin armas nucleares declaradas que procesaba uranio con semejante nivel de pureza, un dato técnico que terminó sirviendo como el detonante principal para la intervención armada.
Adiós definitivo a la tregua tras una nueva noche de bombardeos
La aparente calma diplomática que se buscaba instalar en la cumbre de la OTAN voló por los aires en las últimas horas. La frontera y las bases militares volvieron a iluminarse con intensos intercambios de fuego artillero y misiles entre las fuerzas estadounidenses y las milicias proiraníes. Este recrudecimiento de las hostilidades en el terreno fue la gota que rebalsó el vaso para la administración Trump, sepultando los esfuerzos de los mediadores internacionales.
Frente a este panorama de violencia incontrolable, Trump anunció hoy que da por acabado el acuerdo marco para un alto al fuego entre las partes, dejando en claro que las negociaciones políticas están congeladas. El conflicto entra así en una fase de total incertidumbre operativa donde la Casa Blanca da por cumplido su objetivo macro de neutralizar el peligro atómico, pero deja abierta una herida bélica en la región que amenaza con seguir sumando capítulos de fuego cruzado en los próximos meses.




