
Un grupo de trabajadores portuarios bloquea el acceso de Iquique Terminal Internacional (ITI) en la Región de Tarapacá durante este jueves 9 de julio. La medida responde a una movilización nacional indefinida convocada por la Confederación Nacional de Trabajadores Portuarios de Chile, gatillada tras acusar un incumplimiento del Gobierno en el Programa de Pensiones de Gracia, lo que paralizó de forma selectiva las faenas logísticas del norte del país.
La movilización mantiene en alerta a las autoridades marítimas y comerciales de la macrozona norte. A nivel local, la Empresa Portuaria Iquique (EPI) aclaró que, pese al bloqueo en el terminal ITI, el Puerto de Iquique mantiene sus accesos habilitados y el Terminal Multioperado opera con total normalidad.
VUELCO GUBERNAMENTAL ENCIENDE LAS ALARMAS LOGÍSTICAS
El conflicto estalló luego de que la Subsecretaría del Interior modificara los criterios de asignación de 250 cupos anuales de pensiones de gracia, otorgando la titularidad exclusiva del beneficio a otra organización tras recibir presiones. Desde la directiva portuaria calificaron este vuelco como una actuación antisindical del Estado de Chile que rompe la confianza política y vulnera la Constitución al utilizar recursos públicos para discriminar entre los trabajadores.
Las organizaciones portuarias recalcaron que estos aportes estatales no son prebendas arbitrarias. La Directiva Nacional de la Confederación Nacional de Trabajadores Portuarios fustigó que «las Pensiones de Gracia no constituyen un privilegio. Son una medida de reparación social destinada a trabajadores cuya salud ha sido seriamente deteriorada por un sistema laboral que históricamente ha impedido un descanso adecuado».
EXIGEN RECTIFICACIÓN INMINENTE ANTES DE RADICALIZAR LA PROTESTA
La molestia de los terminales radica en que el propio Ministerio del Interior había ratificado en actas formales el respeto a los contratos previos, llegando incluso a entregar decretos definitivos firmados en mayo. Los dirigentes gremiales ya expusieron la gravedad de la situación ante la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y la International Dockworkers Council (IDC) para forzar una salida al conflicto.
El bloque sindical advirtió que las bases se mantendrán movilizadas de forma indefinida si el Ejecutivo no restituye los acuerdos de la mesa técnica. La Directiva Nacional de la Confederación Nacional de Trabajadores Portuarios concluyó que «a partir del jueves 9 de julio nuestra Confederación iniciará un proceso de movilización nacional con paralización efectiva en rechazo a lo que estimamos, constituye un actuar ilegal e inconstitucional del Gobierno».




