
Tras revocarse el dictamen de primera instancia que frenaba el Plan Cancerbero, el mando penitenciario reafirmó que la seguridad y segmentación de reclusos de alto riesgo le corresponden por ley, ratificando el envío de los sujetos desde Alto Hospicio y Santiago al Maule.
Gendarmería logró destrabar una de sus piezas clave en el control de imputados de alto riesgo. La Corte de Apelaciones de Iquique revocó el fallo del Juzgado de Garantía local y autorizó el traslado definitivo de cuatro integrantes del denominado «Clan Chen» hacia el Complejo Penitenciario La Laguna, en Talca.
La controversia venía escalando desde el pasado 24 de agosto. En esa fecha, el juez de garantía Diego Reyes frenó en seco la derivación de Longdi Chen, Wen Chen y Wu Chen desde la cárcel de Alto Hospicio, además de Yonjie Chen desde Santiago 1. El magistrado argumentó que los sujetos mantenían arraigo familiar en Iquique y la capital, bloqueando temporalmente el diseño operativo de la autoridad penitenciaria.
Perfil criminológico y el alcance del Plan Cancerbero
El frenazo judicial significó un tropiezo directo para el Plan Cancerbero impulsado por el Gobierno. Desde el primer momento, Gendarmería fundamentó la necesidad de mover a los cuatro imputados basándose en su perfil criminológico y su vinculación directa con redes de la mafia china. Dejar a los sujetos en recintos comunes representaba un problema operativo de envergadura para la seguridad interna de los penales.
La respuesta del tribunal de alzada fue categórica. En un dictamen unánime, la Corte aclaró que los juzgados de garantía no tienen la atribución para fijar el recinto específico donde un imputado debe cumplir la prisión preventiva. La facultad operativa descansa en el mando penal.
Gendarmería reafirma sus atribuciones de segmentación y control
Tras conocerse la resolución, la institución penal valoró el pronunciamiento del tribunal de alzada a través de un comunicado oficial. En el documento destacaron que la justicia confirmó que las decisiones de traslado le competen única y exclusivamente a Gendarmería, entidad capacitada para aplicar criterios de operatividad, seguridad y segmentación.
Con la vía judicial despejada, los cuatro miembros del Clan Chen permanecerán bajo régimen de máxima seguridad en la Región del Maule, cerrando la puerta a nuevos recursos para retornar a los penales de Tarapacá o la Región Metropolitana.




