
En una sesión extraordinaria del Consejo Regional en terreno, las autoridades anunciaron una estrategia de tres fases que incluye fumigaciones inmediatas vía INIA y un convenio robusto por tres años para proteger a agricultores y familias del sector.
La desesperación de los vecinos del Valle de Lluta finalmente encontró eco en las autoridades regionales. Tras la creciente alarma por la plaga de jerjeles que azota la zona, la Comisión de Medio Ambiente del Consejo Regional (CORE) se trasladó de manera extraordinaria hasta el kilómetro 17, específicamente a la Junta Vecinal «Las Gaviotas», para sesionar en terreno y entregar soluciones concretas a una problemática que afecta la salud y la economía local.
El encuentro, encabezado por el Gobernador Regional Diego Paco, contó con una amplia representación de consejeros regionales y vecinos, quienes exigían respuestas ante la demora en la ejecución de los planes de control ambiental.
Solución inmediata: Fumigación en tres semanas
La principal noticia de la jornada fue la activación de una «vía rápida» para el control de la plaga. Debido a que los recursos mayores del convenio GORE-Agricultura estaban previstos para el 2025 y habían sufrido retrasos de gestión, las autoridades diseñaron un plan de contingencia.
“En esta primera etapa, para dar una solución en el corto plazo, a través de una subvención municipal se destinarán fondos al INIA, con el objetivo de empezar de manera rápida el proceso necesario para poder mitigar los jerjeles”, manifestó el Gobernador Diego Paco. Según estimaciones de los consejeros, estas labores de fumigación y control podrían iniciarse en un plazo aproximado de tres semanas, actuando como una barrera de contención urgente.
Estrategia a largo plazo: Tres años de protección
El plan no se agota en la emergencia. El compromiso asumido por el Gobierno Regional y la Seremi de Agricultura contempla una estrategia escalonada:
- Corto Plazo: Subvención directa al INIA para intervención inmediata.
- Mediano y Largo Plazo: Un concurso público liderado por la Seremi de Agricultura, financiado con recursos abultados del GORE, que permitirá la fumigación sostenida de los valles durante los próximos tres años.
Este convenio busca otorgar tranquilidad definitiva a los grupos más vulnerables, como niños y adultos mayores, así como asegurar la continuidad de las faenas agrícolas sin el hostigamiento de esta plaga.
Voces del CORE: Autocrítica y gestión
El despliegue fue valorado por los miembros del Consejo Regional, aunque no exento de una mirada crítica sobre los retrasos previos. La consejera Denisse Morales fue enfática al señalar que los recursos ya estaban financiados, pero que “lamentablemente, eso ha sido problemas de gestión, de coordinación interna”, celebrando que la nueva alianza con el municipio y Agricultura logre destrabar el proceso.
Por su parte, Carlos Ojeda, presidente de la comisión de Medio Ambiente, elogió la organización de las dirigentes vecinales: “Qué bueno que el gobernador trajo una solución concreta… esperamos que se haga lo más pronto posible, por lo menos por estos tres meses a corto plazo”. Asimismo, el consejero Hermes Gómez destacó la celeridad con la que se activaron las coordinaciones con el INIA tras la última sesión ordinaria.
El impacto en la comunidad
La presencia de los jerjeles en Lluta no es solo una molestia estética; es una amenaza a la calidad de vida y la salud pública. La picadura de estos insectos genera reacciones alérgicas y dificulta las labores a la intemperie en un valle que es el motor alimentario de la región.
Con este anuncio, el Gobierno Regional de Arica y Parinacota busca saldar una deuda pendiente con las comunidades rurales, garantizando que el combate contra la plaga sea una política de Estado local y no solo una respuesta reactiva ante la presión social.



