
Los gremios del transporte pesado salieron a las calles de la capital regional a bordo de sus máquinas para manifestarse contra el alza sostenida del combustible. Entre bocinazos y alta expectación ciudadana, entregaron un petitorio de cinco puntos que exige medidas urgentes al Gobierno central y a la Delegación Presidencial.
La paciencia llegó al límite. Durante la mañana de este viernes, las principales rutas y avenidas de Iquique sintieron el impacto de una masiva movilización de transportistas locales. Decenas de camiones avanzaron en caravana por la ciudad, haciendo sonar sus bocinas en señal de protesta ante la crisis que azota al sector.
El motivo principal de la rabia gremial es insostenible: el colapso financiero y la quiebra total provocada por el constante incremento en el valor del diésel. Los conductores decidieron dejar los estacionamientos y salir a la calle para exigir que las autoridades nacionales miren hacia el norte y tomen cartas en el asunto antes de que el desabastecimiento afecte directamente a los hogares de la región.
Exigencia de congelamiento de precios y alivio tributario
El primer gran eje del petitorio entregado a las autoridades apunta directo al bolsillo. Los gremios exigen el congelamiento inmediato del precio del diésel a nivel regional, advirtiendo que los valores actuales hacen inviable mantener operativa cualquier flota.
Además, reclaman la aplicación de mecanismos de alivio tributario. Los dirigentes recalcan que, si el combustible sigue subiendo sin freno, el costo final terminará por disparar aún más los precios de la canasta básica, golpeando duramente a toda la comunidad de Tarapacá.
Reactivación económica y preferencia para la mano de obra local
La crisis no se limita solo al valor del combustible. Los transportistas acusan que las oportunidades laborales escasean frente a la competencia externa y las exigencias del mercado actual.
Por ello, exigen prioridad de contratación para los transportistas locales en los grandes proyectos mineros, las obras públicas y los recintos portuarios de la zona. A esto suman una demanda por facilidades y prórrogas reales en el pago de patentes y compromisos tributarios, un respiro financiero indispensable para evitar embargos y la pérdida masiva de fuentes laborales.
Tarifas justas y urgencia vial en las rutas de la macrozona
Otro punto sensible que desató la molestia tiene que ver con las condiciones operativas diarias. El gremio exige el establecimiento de costos de referencia de flete ajustados por un polinomio de combustible, poniendo fin a los abusos donde se paga por debajo del costo real de operación.
A lo anterior se suma el estado calamitoso de los caminos. Los conductores exigen al Ministerio de Obras Públicas (MOP) un plan de emergencia 24/7 para la reparación, despeje, estabilización de taludes y reconstrucción de accesos clave como la Avenida La Tirana y las rutas A-16, A-504 y A-750, severamente dañadas por las últimas contingencias climáticas y el paso constante de carga pesada.
Conectividad logística y el ultimátum a la autoridad
La cadena logística regional está en juego. Los transportistas también exigen la creación de ventanas horarias y protocolos de tránsito prioritario para asegurar el abastecimiento de los productos esenciales en las comunas interiores y urbanas.
Para encauzar estas demandas, el petitorio cierra con una exigencia clara y directa dirigida a la Delegación Presidencial Regional: la convocatoria formal a una Mesa de Trabajo Técnica y Resolutiva de Urgencia. Los gremios advierten que se mantendrán en estado de alerta si no obtienen respuestas concretas a la brevedad.




