
El informe del INE revela que la desocupación regional creció 0,5 puntos porcentuales en doce meses. Mientras la fuerza de trabajo se expande con fuerza, la tasa de desocupación en mujeres trepa hasta los dos dígitos.
La región cerró el trimestre móvil julio – septiembre de 2026 con una tasa de desocupación del 8,5%, según los datos entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Esto significa un incremento de 0,5 puntos porcentuales (pp.) al comparar con el mismo periodo del año pasado.
Detrás de este número hay un movimiento intenso en las calles y oficinas del norte. La fuerza de trabajo creció un 3,9%, superando el ritmo de creación de puestos de trabajo, que subió un 3,3%. En paralelo, las personas desocupadas aumentaron en un 10,2%, reflejando que más gente salió a buscar pega, aunque no todos lograron encontrar un espacio formal de inmediato.
La brecha de género: la desocupación femenina llega al 10,2%
El impacto en el empleo tiene rostros y diferencias claras según el sexo. Las mujeres sufrieron el mayor golpe en la desocupación, registrando una tasa del 10,2%, lo que representa un salto de 1,5 pp. en doce meses. Este incremento responde a un aumento del 29,4% en la cantidad de mujeres desocupadas, impulsado también por una mayor incorporación femenina al mercado laboral (la participación llegó al 58,9%).
En la vereda de alfrén, los hombres anotaron una tasa de desocupación del 7,2%, experimentando una baja de 0,4 pp. en el mismo período gracias a una ligera contracción en su fuerza de trabajo.
Minería, construcción y alojamiento tiran del carro de los ocupados
Pese al alza en el desempleo, el número total de personas ocupadas subió un 3,3% en un año. ¿Quiénes empujaron este crecimiento? Las ramas económicas que lideraron las mayores incidencias positivas fueron alojamiento y servicio de comidas (44,1%), construcción (21,6%) y minería (19,1%).
Por el lado de las categorías ocupacionales, la mayor cantidad de nuevos puestos se concentró en los asalariados informales, que treparon un 32,6%, seguidos de los asalariados formales con un 2,3%. En contraparte, los trabajadores por cuenta propia sufrieron una caída de 6,8%.
La informalidad se mantiene alta y golpea con fuerza a las trabajadoras
La calidad del empleo sigue siendo uno de los dolores de cabeza en la región. La tasa de ocupación informal se ubicó en el 29,8%, experimentando un leve incremento de 0,1 pp. en doce meses. Esto se traduce en 57.952 personas ocupadas en la informalidad en todo Tarapacá.
Al mirar el desglose, la informalidad femenina escaló hasta el 36,5% (con un aumento del 11,6% en el número de mujeres ocupadas informales), mientras que la de los hombres bajó al 24,4%.
Panorama provincial: Iquique y la presión en el mercado
Si nos enfocamos específicamente en la provincia de Iquique, la tasa de desocupación se situó en un 8,9%, registrando un alza de 0,6 pp. en doce meses. Aquí los ocupados aumentaron un 5,1% —equivalente a 8.724 personas más—, impulsados principalmente por las mujeres ocupadas, que crecieron un 12,2%. Sin embargo, la informalidad provincial también escaló al 29,6%, dejando en evidencia que la precariedad laboral continúa siendo un desafío estructural latente en el norte del país.




