
Alto Hospicio continúa impulsando el desarrollo de talentos locales mediante entrenamientos especializados, acompañamiento multidisciplinario y la participación en competencias nacionales en ambas disciplinas.
El deporte formativo sigue creciendo en Alto Hospicio. A través del programa financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), niños y jóvenes de la comuna están encontrando nuevas oportunidades para desarrollarse en disciplinas como la halterofilia y el tiro con arco, donde el trabajo constante de entrenadores, profesionales del área deportiva y el compromiso de las familias comienza a traducirse en importantes resultados competitivos.
Más allá de las medallas, el objetivo principal es formar personas, generar hábitos de vida saludable y abrir espacios para que cada deportista pueda proyectar su futuro desde el deporte.
La halterofilia se lleva a cabo en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Alto Hospicio, disciplina que sigue consolidándose como una alternativa para niños y adolescentes que buscan desarrollarse física y mentalmente. La monitora Nicole Matamala explicó que el proceso formativo comienza mucho antes de levantar grandes pesos: “Primero trabajamos la técnica, la movilidad, la coordinación y la disciplina. Todo tiene un proceso y los resultados llegan con el tiempo”, comentó durante la entrevista.
Actualmente el equipo se encuentra preparando sus próximos desafíos competitivos: “Estamos esperando la clasificación en el ranking nacional para competir en Vicuña y también estamos viendo la posibilidad de asistir al Nacional de Clubes que se realizará en La Serena”, explicó la entrenadora además de motivar a participar:
“Invitamos a todos los niños y jóvenes de Alto Hospicio que quieran practicar halterofilia a acercarse al Centro de Alto Rendimiento. Entrenamos de lunes a viernes entre las 18:15 y las 20:15 horas y recibimos deportistas desde los 10 hasta los 18 años”.

Otra disciplina que ha mostrado un importante crecimiento es el tiro con arco, donde niños y adolescentes ya comienzan a competir en torneos nacionales tras un proceso de formación que requiere años de preparación. El monitor Carlos Olivares explicó que aprender esta disciplina va mucho más allá de tomar un arco y disparar:
“Primero enseñamos la postura, la posición de las caderas, los hombros, cómo tomar la cuerda y cómo apuntar. Al principio ni siquiera utilizan el visor de puntería. Es un proceso que requiere bastante tiempo y mucha paciencia.”
Entre las jóvenes promesas destaca Samira Alvarado, quien comenzó a practicar el deporte gracias a un taller realizado en su establecimiento educacional: “Pensé que era difícil, pero me inscribí igual. Después empecé a entrenar con la profesora, participé en competencias y desde ahí me empezó a gustar”, relató la arquera de 14 años.
El trabajo sistemático ya comienza a reflejarse en los campeonatos nacionales. Recientemente los representantes de Alto Hospicio participaron por primera vez en un torneo realizado en Arica, enfrentando condiciones complejas debido al viento. El cuerpo técnico también destacó que el programa busca identificar talentos desde edades muy tempranas.
Como ejemplo mencionaron el caso de la arquera Aixa Catalán, quien comenzó entrenando a los ocho años y hoy ha representado al país en competencias internacionales. “Cuando tenía nueve años me dijo que quería pertenecer al Team Chile. Conversamos con su familia, comenzamos un proyecto deportivo y hoy sigue compitiendo incluso mientras estudia en la universidad”, recordó Carlos Olivares.
Con este trabajo permanente, Alto Hospicio continúa fortaleciendo el deporte comunal, entregando espacios de formación, desarrollo integral y nuevas oportunidades para que niños y jóvenes puedan proyectarse hacia competencias nacionales e internacionales representando a la comuna.




