DeportesNoticias

EL NIÑO CHILENO-NORUEGO QUE COMPARTIÓ CON HAALAND Y OTROS CRACKS EN EL MUNDIAL TRAS VIAJAR SIN ENTRADAS A ESTADOS UNIDOS

El pequeño Marcus Artzen paseaba por el río Hudson junto a su padre cuando la suerte se puso de su lado. El papá de una de las figuras de la selección nórdica se conmovió al verlo con la camiseta de su hijo, les regaló pases VIP y terminaron celebrando el histórico triunfo sobre Brasil en los camarines junto a las estrellas del fútbol mundial.

Hay historias que si te las cuentan en un asado no las crees, pero el fútbol siempre tiene guardada una sorpresa de esas que te dejan con la boca abierta. El gran protagonista de esta locura es Marcus Artzen, un niño de sangre chileno-noruega que se transformó en la envidia de medio planeta.

Sin tener un solo boleto en los bolsillos para los partidos del Mundial 2026, Marcus terminó metido en la zona VIP de la selección de Noruega, fotografiándose con Erling Haaland, Martin Odegaard y todo el plantel que está haciendo historia en Estados Unidos.

La aventura de este pequeño, que tiene las raíces nacionales bien arraigadas gracias a su abuela Verónica Lillo y a su papá Gian Fabio Gubbins, dio la vuelta al mundo a través del medio Radio Latin Amerika. Lo más tierno de todo es que Marcus, a pesar de vivir en el Viejo Continente, lleva con tremendo orgullo su herencia latina: habla un español perfecto y mete los modismos con un marcado acento chileno que saca sonrisas en el camarín de los vikingos.

El encuentro fortuito que lo cambió todo a orillas del río Hudson

La magia empezó de la forma más casual posible mientras padre e hijo mataban el tiempo caminando por Nueva York. Marcus andaba vistiendo con orgullo la camiseta de Andreas Schjelderup, la joven promesa noruega que la rompe en el Benfica de Portugal. En medio del paseo por el río Hudson, se cruzaron de frente con Jørn-Tommy Schjelderup, quien es nada menos que el mismísimo progenitor del jugador. Al hombre se le infló el pecho de la emoción al ver a un niño al otro lado del Atlántico usando la ropa de su hijo.

El papá del futbolista no se quedó solo en el saludo. Conmovido por el fanatismo del pequeño chileno-noruego, les pidió el contacto de inmediato y movió los hilos con la delegación oficial. En cuestión de minutos, consiguió pases VIP de cortesía a través de Fredrik Aursnes, compañero de equipo de Andreas, asegurándoles un asiento privilegiado para el partido que ni en sus mejores sueños pensaron presenciar en vivo y en directo.

Testigos en primera fila del batacazo contra la «Canarinha»

Gracias a este tremendo golpe de suerte, Marcus y su papá entraron por la puerta ancha al estadio para ver el choque de titanes entre Brasil y Noruega. Desde las ubicaciones de lujo, fueron testigos presenciales de la jornada épica donde Erling Haaland comandó al equipo para tumbar a la verdeamarela, sellando una clasificación histórica para los dirigidos por Stole Solbakken directo a los cuartos de final de la cita mundialista.

La guinda de la torta vino tras el pitazo final. Con los accesos especiales que les regalaron, Marcus bajó a la zona de camarines y compartió directamente con los multimillonarios cracks de la Premier League y el fútbol europeo. El niño inmortalizó el momento con una serie de fotos envidiables junto al capitán del Arsenal, Martin Odegaard, el arquero Egil Selvik, el gigante Haaland y, por supuesto, su gran ídolo, Schjelderup.

Una tremenda anécdota mundialera con sello y picardía nacional que este pequeño no va a olvidar jamás en su vida.

Artículos relacionados

Botón volver arriba
🔴 En vivo