
Un macabro hallazgo ocurrido en febrero pasado en Alto Hospicio comienza a esclarecerse. Un imputado quedó en prisión preventiva por su presunta participación como encubridor en el homicidio de un hombre cuyo cuerpo fue encontrado calcinado, en un caso que ha impactado por la violencia y las acciones posteriores al crimen.
La investigación, liderada por el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía de Tarapacá junto a la Brigada de Homicidios de la PDI, permitió reconstruir parte de lo ocurrido gracias a declaraciones de testigos, análisis de cámaras de seguridad y pericias científicas.
ATAQUE Y POSTERIOR OCULTAMIENTO DEL CUERPO
Según los antecedentes reunidos, el crimen se habría perpetrado durante la madrugada del 19 de febrero de 2026. La víctima fue atacada con un arma cortopunzante, falleciendo por una herida penetrante en el tórax.
Posteriormente, el imputado —identificado como C.C.G., alias “Ze Pequeño”— habría participado en el ocultamiento del cadáver. De acuerdo con la investigación, introdujo el cuerpo en un basurero con ruedas y, junto a otro sujeto aún no identificado, lo trasladó hasta un sitio eriazo en el sector conocido como “El Bosque”.
En ese lugar, ambos habrían ejecutado una acción destinada a impedir la identificación de la víctima: arrojaron el cuerpo a una estructura de concreto similar a una fosa y lo incendiaron utilizando acelerantes y neumáticos, provocando su calcinación.
AMENAZAS Y DETENCIÓN DEL IMPUTADO
Tras cometer estos hechos, los involucrados abandonaron el lugar, pero antes amenazaron a un testigo, advirtiéndole que sufriría el mismo destino si hablaba, lo que permitió sumar un nuevo delito en la formalización.
Con estos antecedentes, la Fiscalía gestionó la orden de detención del imputado, quien fue capturado por la PDI. Durante la audiencia, se expusieron informes periciales y su historial policial, el cual incluye incluso una orden de expulsión vigente.
El Ministerio Público lo formalizó por homicidio simple en calidad de encubridor y por el delito de amenazas, logrando que el tribunal decretara su prisión preventiva, al considerar que su libertad representa un riesgo para la seguridad pública.
El tribunal fijó un plazo de 60 días para la investigación, período en el que se continuará trabajando para esclarecer completamente lo ocurrido y dar con el paradero del segundo involucrado.
El caso sigue en desarrollo y refleja la gravedad de un crimen marcado no solo por la violencia del ataque, sino también por los intentos de ocultar sus huellas.
🟢 IMPORTANTE ACLARACIÓN: De acuerdo con el principio de presunción de inocencia, toda persona acusada de un delito debe ser considerada inocente mientras no exista una sentencia judicial firme que determine su culpabilidad. Esta nota aborda un proceso aún en desarrollo y no pretende prejuzgar los hechos ni el resultado final de las investigaciones.







