
Una alarmante realidad quedó al descubierto tras los últimos controles realizados por la PDI y Aduanas en los puntos estratégicos de la Región de Tarapacá. Lo que inicialmente parecía ser un flujo habitual de pasajeros en el Aeropuerto Diego Aracena y el complejo de El Loa, reveló una macabra estrategia de las bandas transnacionales: el reclutamiento de menores de edad, incluso niños de 14 años, para el transporte de ovoides ingeridos, arriesgando su vida a cambio de promesas económicas o bajo engaños.
Según un reportaje de Teletrece, la detección de un niño que intentaba abordar un vuelo a Santiago junto a un adulto que fingía ser su tío encendió las alarmas de los fiscalizadores. Ambos transportaban en sus estómagos más de dos kilogramos y medio de cocaína base, evidenciando una vulneración de derechos sin precedentes. Los reportes indican que estos «burreros» sub-18 son captados principalmente en países vecinos, donde son seducidos para trasladar sustancias ilícitas hacia el centro de Chile, aprovechando que su perfil no coincide con el de los traficantes habituales.

En otro sector del recinto, las miradas se centraron en una mujer joven con apariencia de adolescente, a quien identificaron como Lorenza —nombre asignado por razones de seguridad—. La joven, que según su declaración tiene 18 años recién cumplidos, manifestó que “mi mamá estaba enferma, por eso para hacer curar ahí traje drogas”. Ella relató que ingirió la sustancia en la localidad boliviana de Zipi Zipi, que su destino final era Copiapó y que le habían prometido un pago de 400 mil pesos.
PROCESOS DE DETECCIÓN Y CIFRAS CRÍTICAS
El personal de Aduanas, especializado en el perfilamiento y análisis del lenguaje no verbal, ha intensificado las entrevistas para detectar incongruencias. Los funcionarios explicaron que la droga ingerida es una de las formas más difíciles de detectar, requiriendo una vasta experiencia para notar el comportamiento y el nerviosismo de quienes, como Lorenza o Leticia —otra joven de 20 años detectada con ketamina—, ponen en peligro su libertad por montos que apenas cubren sus necesidades básicas.
El balance en lo que va de 2026 es preocupante, especialmente en el Aeropuerto Diego Aracena, vía rápida para alcanzar la capital. En este recinto se han incautado aproximadamente 70 kilos de droga, cifra que en solo cuatro meses iguala al total de todo el año 2025. Los operativos, apoyados por ejemplares caninos de la Brigada Antinarcóticos, han permitido detectar no solo ovoides ingeridos, sino también sustancias adosadas al cuerpo, como el caso de un pasajero detenido con 80 ovoides de resina de cannabis.
Finalmente, las autoridades de la región advirtieron que este fenómeno es más grande de lo que se logra detectar en las fronteras de Tarapacá. En los pocos meses del presente año, la PDI ya ha incautado más de media tonelada de droga y detenido a un centenar de personas. La mayor dificultad radica en que los adolescentes, al ser víctimas y victimarios a la vez, rara vez entregan antecedentes sobre quiénes los contratan, dejando en la impunidad a las cabezas de estas redes que utilizan a menores como simples «envases desechables».




