
En una sesión marcada por la tensión y el debate político, la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, enfrentó este martes a la Cámara de Diputados para dar cuenta de su gestión y detallar la hoja de ruta del Gobierno en el combate a la delincuencia. Lejos de una postura académica, la exfiscal de Tarapacá marcó su sello personal al presentarse como una autoridad volcada al trabajo de campo, afirmando enfáticamente: “No vengo desde el escritorio, vengo del terreno”.
La titular de la cartera aprovechó la instancia para responder a los cuestionamientos de la oposición, recordando su vasta experiencia en la persecución criminal. “Vengo de mirar a los ojos a las víctimas de secuestro, de familias destrozadas por el sicariato o a los niños que fueron obligados a callar para cruzar una frontera”, manifestó la ministra, subrayando que su estrategia se basa en la realidad vivida en las zonas más complejas del país y no en teorías de gabinete.
Ante ello, Steinert detalló que el Plan de Seguridad Pública se estructura bajo tres objetivos prioritarios: la recuperación del control territorial por parte del Estado, el aumento de la eficacia policial y del sistema de persecución, y un profundo fortalecimiento institucional. Entre las medidas concretas, anunció la creación de un Observatorio de Secuestros, la actualización de la Política Nacional Contra el Crimen Organizado, la creación de un Centro de Análisis Criminal y el impulso a una Ley de Incivilidades.
LOGROS E INVERSIÓN ESTRATÉGICA
Durante su exposición, la ministra destacó que en solo dos meses de gestión ya se observan resultados operativos, como la realización de procedimientos conjuntos entre Carabineros y la PDI que han permitido la detención de cerca de 7 mil personas en todo el país. Además, relevó hitos como la mayor incautación de marihuana en 25 años y el ingreso conjunto de policías y el Ejército a Temucuicui, calificándolo como “un antes y un después” en la presencia del Estado.
La modernización de las policías también es un eje central del plan. Steinert anunció una inversión de $4.800 millones para equipamiento de Carabineros, junto con una reforma a su malla curricular y un aumento en los pagos a los aspirantes. Asimismo, destacó el avance legislativo de la ley «Sin Escape» y otras iniciativas que buscan agravar penas para delitos cometidos en establecimientos educacionales.
Finalmente, la ministra Trinidad Steinert reconoció que, aunque el camino ha tenido dificultades, su prioridad sigue siendo la acción directa. El plan contempla intervenciones integrales en fronteras, rutas, cárceles y puertos, con una consigna operativa clara para los territorios tomados: «Recuperamos, Devolvemos y Evitamos su recaptura». Con este despliegue, el Gobierno busca consolidar una política de seguridad que combine la inteligencia estratégica con la presencia permanente en los sectores más vulnerables de Chile.




