
La decisión del Gobierno de retirar el proyecto de nueva Ley General de Pesca generó una fuerte controversia política y social, luego de que se confirmara que el Ejecutivo optará por reformar la actual normativa vigente, conocida como “Ley Longueira”, en lugar de avanzar con una nueva legislación.
La medida, informada por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, apunta —según el Ejecutivo— a contar con una “respuesta normativa oportuna, eficaz y jurídicamente cierta”, argumentando que la ley actual ya contiene herramientas suficientes y que sus principales problemas serían de aplicación.
Sin embargo, la determinación ha sido interpretada por distintos sectores como un duro retroceso en una discusión que llevaba años de tramitación.
“ECHAR POR LA BORDA” EL TRABAJO LEGISLATIVO
El proyecto retirado, ingresado en 2024, ya presentaba un importante avance en el Congreso, con 11 de sus 12 títulos revisados y más del 60% de sus artículos aprobados, muchos de ellos de forma unánime.
Desde la oposición, las críticas fueron inmediatas. El diputado Jorge Brito cuestionó duramente la decisión:
“Este trabajo no se puede echar por la borda. La nueva ley buscaba restituir legitimidad tras una normativa marcada por la corrupción”.
El parlamentario además acusó que la medida afecta directamente a la pesca artesanal, en un contexto ya complejo por el alza de costos.
En la misma línea, la diputada Nathalie Castillo calificó la decisión como una señal negativa:
“Retirar esta ley es una muy mala señal y confirma que el gobierno está optando por salvar la corrupta Ley Longueira”.
ADVIERTEN CONFLICTO Y POSIBLES MOVILIZACIONES
Desde el mundo pesquero artesanal, el rechazo también fue categórico. El presidente de la organización CONDEPP, Hernán Cortés, aseguró que la decisión era previsible, pero igualmente grave.
“Esto es un desacierto. Se va a comprar un conflicto con los pescadores que llevan más de 12 años luchando por una ley digna”.
El dirigente advirtió además que no se descartan movilizaciones:
“No vamos a renunciar a los avances logrados. Vamos a utilizar todas las herramientas para hacernos escuchar”.
GOBIERNO APUESTA POR CAMBIOS PARCIALES
Pese a las críticas, el Ejecutivo defendió su decisión y anunció que no desechará completamente el trabajo realizado, sino que impulsará reformas específicas en áreas donde exista mayor consenso.
Entre los temas que serán revisados se encuentran el sistema de licencias, la gobernanza del sector, el enfoque ecosistémico y las subastas pesqueras, además de fortalecer instancias técnicas como comités científicos.
Aun así, el escenario se mantiene tensionado, con cuestionamientos desde el Congreso y el mundo artesanal, que acusan que se está retrocediendo en una demanda histórica y debilitando el debate democrático en torno a la pesca en Chile.







