
La repentina renuncia de Efraín Lillo a la Superintendencia del Cuerpo de Bomberos de Pozo Almonte generó sorpresa al interior de la institución y en la comunidad. El hecho fue calificado como un verdadero “balde de agua fría”, obligando a una rápida reorganización del mando.
Ante esta situación, Vilas Radio se comunicó en exclusiva con Luis Magaña Quintero, quien asumió oficialmente como nuevo superintendente del Cuerpo de Bomberos de Pozo Almonte, cargo que ocupa en virtud de los estatutos internos por su condición de vicesuperintendente y director más antiguo en funciones.
La salida de Lillo se habría producido por motivos personales y laborales, principalmente relacionados con dificultades para compatibilizar su trabajo con las exigentes responsabilidades que implica liderar la institución, considerando la alta frecuencia de emergencias en la comuna y la región.
UNA DESIGNACIÓN MARCADA POR LA SORPRESA
Luis Magaña, de 57 años, cuenta con más de 33 años de servicio en Bomberos, trayectoria que incluye cargos como director de compañía, superintendente en periodos anteriores y vicepresidente regional. Si bien reconoce que el escenario fue inesperado, asumió el desafío con sentido de responsabilidad.
“Fue una situación sorpresiva, pero estamos llamados a servir a la comunidad”, señaló el nuevo superintendente, quien destacó que la labor exige disponibilidad permanente ante accidentes, rescates y cortes de ruta que se producen con frecuencia en la zona.
Magaña, ex trabajador del rubro minero y actual dueño de una pequeña empresa de transporte, indicó que su actividad laboral le permitirá contar con mayor flexibilidad para dedicarse a la gestión institucional.
PRIORIDADES Y CONTINUIDAD DEL SERVICIO
Entre los principales desafíos inmediatos, el nuevo superintendente identificó graves necesidades de infraestructura en distintas compañías de la comuna. Destacó la urgencia de gestionar un nuevo cuartel para la Cuarta Compañía de Pozo Almonte, actualmente funcionando en condiciones de hacinamiento, así como la ampliación pendiente de la Primera Compañía y mejoras en la Segunda Compañía de La Tirana.
Asimismo, confirmó su intención de mantener el canal de comunicación directa con los medios y la comunidad, mecanismo que había sido impulsado por su antecesor para informar oportunamente sobre emergencias, accidentes y cortes de ruta.
“Es una herramienta positiva para la seguridad de la población y vamos a continuar con esa línea de trabajo”, aseguró.
La asunción de Luis Magaña se produce en un escenario complejo, marcado por una renuncia inesperada y múltiples desafíos logísticos. Su gestión comienza con la misión de garantizar la continuidad operativa de Bomberos, fortalecer la infraestructura y sostener la comunicación con la ciudadanía, en un contexto donde la institución cumple un rol clave para la seguridad de Pozo Almonte y sus alrededores.







