
La parlamentaria por Tarapacá cuestionó la «burocracia santiaguina» del Decreto 208, norma que exige millonarias cauciones y seguros financieros a los organizadores. La legisladora anunció una ofensiva para exceptuar legalmente a las festividades de fe, advirtiendo que las exigencias actuales asfixian a las organizaciones sin fines de lucro en todo Chile.
Una profunda preocupación y máxima alerta se ha instalado en los pasillos del Congreso Nacional durante el inicio de esta nueva semana legislativa. El foco del debate está puesto sobre el impacto que podría tener el Decreto 208 en las tradiciones culturales y religiosas del norte grande, una normativa que amenaza directamente la realización de las fiestas religiosas más multitudinarias de la Región de Tarapacá: la Fiesta de La Tirana y la festividad de San Lorenzo de Tarapacá.
La controversia radica en que dicha herramienta legal, aprobada en noviembre del año pasado, regula las condiciones de seguridad de los eventos masivos, imponiendo como requisito obligatorio para los organizadores la contratación de un seguro de responsabilidad civil o una caución económica de alto costo para responder ante eventuales incidentes o daños. Sin embargo, la redacción actual de la ley posee un vacío crítico: no hace ninguna excepción con los eventos de carácter religioso, tratándolos bajo el mismo estándar comercial que un concierto o un festival privado.
Una amenaza real para las tradiciones del Tamarugal
La inquietud escaló rápidamente debido a la cercanía de los calendarios litúrgicos. A solo pocas semanas de que miles de peregrinos, bailes religiosos y fieles comiencen a movilizarse hacia el Tamarugal, las exigencias financieras de la nueva normativa se transforman en una barrera prácticamente imposible de sortear para las cofradías, la Iglesia local y las pequeñas organizaciones comunitarias que levantan estas festividades de forma voluntaria.
Ante este adverso escenario, parlamentarios de la zona anunciaron una contraofensiva legislativa inmediata para salvaguardar el patrimonio inmaterial del norte. “Nuestra preocupación es que no hace excepción a los eventos religiosos. Y nosotros en nuestra región tenemos dos eventos religiosos a pocas semanas que es la Fiesta de La Tirana y San Lorenzo”, advirtieron desde el palacio legislativo, dando cuenta de la nula pertinencia territorial con la que fue visado el decreto centralista.
Modificación legal exprés: El plan para salvar las festividades
Para evitar la cancelación o la aplicación de severas multas a los organizadores tradicionales de Tarapacá, se confirmó el ingreso de una iniciativa que busca corregir el texto legal a contrarreloj en las comisiones respectivas.
“Vamos a hacer una presentación para poder modificar esa palabra de la ley poniendo excepción a fiestas religiosas”, explicaron los impulsores de la medida, detallando que el objetivo es introducir una indicación precisa que libere explícitamente a las celebraciones de fe y de pueblos originarios de la obligación de presentar pólizas financieras o cauciones bancarias.
Con esta presentación, los legisladores esperan abrir un debate urgente en las salas del Congreso para conseguir un perdonazo o una modificación exprés antes del inicio de las novenas de julio y agosto, asegurando que el pueblo devoto pueda acudir al encuentro de la «Chinita» y del «Lolo» San Lorenzo con total normalidad, resguardando la identidad, la cultura y la fe de toda la región.




