FINAL DE INFARTO EN PERÚ: ROBERTO SÁNCHEZ ESTIRA LA VENTAJA SOBRE KEIKO FUJIMORI A 40 MIL VOTOS EN UN ESCRUTINIO MILIMÉTRICO

Con el 96,512% de las actas procesadas por la ONPE, el abanderado de Juntos por el Perú alcanza el 50,114% de las preferencias contra un 49,886% de la líder de Fuerza Popular. El histórico «empate técnico» se traslada a la revisión de votos impugnados y las actas provenientes del extranjero que viajan a contrarreloj.
En lo que se ha transformado en la contienda electoral más estrecha y polarizada de las últimas décadas en el país vecino, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) del Perú continúa desarrollando un dramático conteo voto a voto. Según el último reporte oficial emitido la tarde de este martes, el candidato de la izquierda, Roberto Sánchez, logró estirar levemente su ventaja sobre la aspirante de la derecha, Keiko Fujimori, alcanzando una distancia de 40.615 sufragios.
Con el 96,512% de las actas oficialmente escrutadas tras el balotaje presidencial del pasado domingo, la tensión política se mantiene al límite. Los cómputos de la autoridad electoral detallan que Sánchez acumula el 50,114% de los votos (8.955.656 sufragios), mientras que Fujimori capta por ahora el 49,886% (8.915.051 votos), reflejando una división matemática y social absoluta en el territorio peruano.
El factor del voto extranjero y las regiones pendientes
Ante un margen tan milimétrico —que equivale a una diferencia de apenas 0,23 puntos porcentuales—, la definición del próximo gobernante del Perú quedó supeditada al ingreso de aproximadamente un millón de sufragios que aún restan por contabilizar. Esta bolsa de votos proviene principalmente de tres frentes: las comunidades rurales más aisladas del país, el voto de los peruanos residentes en el exterior y los tribunales electorales.
Actualmente, existen 1.784 actas pendientes de contabilizar, de las cuales la gran mayoría (1.695) corresponden a sufragios emitidos en el extranjero. En esta oportunidad, el proceso de escrutinio exterior se ha visto ralentizado debido a que las actas físicas deben viajar en avión directamente hasta Lima para ser contabilizadas, provocando que un alto porcentaje aún ni siquiera arribe al país andino.
A nivel interno, prácticamente todas las regiones bordean el 100% del avance, quedando solo rezagados los departamentos de Cusco, Loreto y Ucayali. Paralelamente, los Jurados Electorales Especiales (JEE) tendrán la misión clave de dirimir el destino de 1.544 actas que se encuentran totalmente impugnadas u observadas por los personeros de ambos comandos.
Fujimori llama a la mesura y pone sus fichas en el voto exterior
Desde la vereda de la oposición, la líder del partido Fuerza Popular e hija del expresidente Alberto Fujimori rompió el silencio a las afueras de su residencia en Lima. Adoptando una postura de cautela, Keiko Fujimori aseguró que mantiene intacta la esperanza de revertir las cifras, apostando de lleno al arribo de los sufragios internacionales y las resoluciones de los tribunales.
“De acuerdo con el análisis hecho por nuestro partido, hay mucha esperanza en el voto extranjero y de las actas observadas porque la mayoría son de la capital”, argumentó la candidata derechista, recordando que las tendencias en Lima la favorecieron ampliamente en comparación con el sólido respaldo rural que obtuvo Sánchez, quien se alzó en los comicios como la carta del bloque progresista de Juntos por el Perú.
Asimismo, la heredera política del fujimorismo insistió en que «sería muy prematuro declarar a un ganador» e hizo un llamado público a su rival para mantener discursos más mesurados y evitar proclamaciones anticipadas. Pese al clima de polarización, Fujimori mandó una señal de gobernabilidad de cara al complejo escenario que le deparará al nuevo Ejecutivo: “Los puentes de diálogo están totalmente tendidos con Roberto Sánchez y los demás partidos representados en el Congreso”, puntualizó.
Las autoridades del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) recordaron a la comunidad nacional e internacional que la entrega del cómputo oficial al 100% avanzará de manera progresiva, por lo que el tramo final de esta histórica definición presidencial podría demorar incluso un par de semanas antes de oficializar al nuevo mandatario de la nación vecina.




