
El hombre de 50 años permanecía a 60 metros de altura en la ladera del histórico peñón. Tras ser extraído a salvo por equipos especializados, Carabineros verificó que tenía una orden de detención vigente por usurpación de vivienda.
Lo que comenzó como un complejo operativo de emergencia para salvar una vida, terminó en un procedimiento policial con un detenido puesto a disposición de la justicia. Durante la mañana de este miércoles, el Morro de Arica fue el escenario de un inusual rescate protagonizado por el Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros.
La emergencia se ocurrió cuando transeúntes alertaron a personal de la Primera Comisaría sobre la presencia de una persona en riesgo inminente de caída. Al llegar al lugar, los efectivos confirmaron que un hombre de nacionalidad chilena y aproximadamente 50 años de edad, se encontraba atrapado en una zona escarpada a unos 60 metros de altura.
Resistencia y despliegue especializado
Pese a la peligrosidad de su ubicación, el sujeto mostró una actitud poco colaborativa. Carabineros intentó establecer un diálogo inicial para facilitar el descenso, pero el individuo hizo caso omiso a todas las instrucciones de los uniformados. Ante la negativa y la complejidad del terreno, se solicitó la intervención inmediata de los especialistas del GOPE.
Los efectivos de élite realizaron maniobras de extracción vertical mediante cuerdas, logrando llegar hasta el hombre y retirarlo de la ladera de manera segura. Una vez en terreno firme, se constató que el rescatado se encontraba en buenas condiciones físicas y sin lesiones.
El giro de la historia
Sin embargo, el alivio del rescate duró poco para el protagonista. Al realizar el control de identidad preventivo en el sistema institucional, Carabineros descubrió la verdadera razón de su extraña conducta: el sujeto mantenía una orden de detención vigente por el delito de usurpación de vivienda.
Tras ser puesto a salvo de las alturas, el hombre fue inmediatamente arrestado y trasladado a la unidad policial para cumplir con el mandato judicial pendiente. El histórico peñón, que suele ser noticia por su valor turístico, fue esta vez el escenario de un despliegue que combinó pericia técnica y cumplimiento del deber policial.







