
Mediante un oficio técnico remitido a la Municipalidad de Iquique, la autoridad regional busca normar la convivencia vial entre peatones, ciclistas y usuarios de ciclos eléctricos. La estrategia se fundamenta en la Pirámide Invertida de Movilidad y apunta a proteger la prioridad de quienes recorren el emblemático bulevar patrimonial.
Un importante debate sobre el rediseño urbano, la seguridad peatonal y la modernización de los espacios públicos se tomó la agenda de la capital regional. La Seremi de Transportes y Telecomunicaciones de Tarapacá presentó formalmente una propuesta técnico-operativa para el ordenamiento del Paseo Baquedano, uno de los centros turísticos, arquitectónicos y patrimoniales más significativos y concurridos de Iquique.
La iniciativa, despachada formalmente a través de un oficio conductor dirigido al Municipio de Iquique con fecha jueves 18 de junio de 2026, pone sobre la mesa la necesidad urgente de evaluar e implementar un espacio compartido que incorpore una ciclovía debidamente separada, segregada y señalizada. Con esto se busca poner freno a los conflictos de circulación y organizar el flujo diario de peatones, ciclistas tradicionales y usuarios de ciclos eléctricos (como scooters y bicicletas asistidas) que comparten las emblemáticas losas del sector de manera desregulada.
La Pirámide Invertida de Movilidad como eje del diseño
El sustento metodológico de la propuesta no es azaroso. El documento emanado desde la secretaría regional se basa estrictamente en el principio internacional de la Pirámide Invertida de Movilidad, un enfoque de vanguardia que orienta las políticas de desarrollo sustentable promovidas por la cartera de Transportes a nivel central. Este modelo prioriza de manera absoluta a peatones, personas con movilidad reducida, ciclistas y usuarios del transporte público, dejando en el último eslabón de importancia a los vehículos motorizados particulares.
Bajo esta premisa, el plan propone diferenciar de mejor manera los flujos de movimiento dentro de la zona típica, implementando demarcaciones visuales y segregación física que impidan que los ciclos invadan las áreas destinadas al descanso o al libre tránsito a pie, manteniendo intacta la prioridad histórica de los peatones.
Ciudades en transformación y nuevas dinámicas urbanas
Al respecto, el Seremi de Transportes y Telecomunicaciones de Tarapacá, Carlos Navarrete Cortés, detalló el trasfondo de esta mirada técnica que busca proyectar el futuro del casco histórico iquiqueño frente al boom de la electromovilidad:
“Las ciudades cambian y las formas de desplazamiento también. Como Ministerio tenemos la responsabilidad de promover espacios que permitan una convivencia segura entre los distintos usuarios de las vías, especialmente en sectores de alta circulación de personas, como lo es Baquedano”, argumentó el Seremi Navarrete.
La autoridad de transportes indicó además que el documento insta a la casa edilicia local a evaluar y fiscalizar aquellos elementos comerciales o de infraestructura que puedan estar afectando la fluidez de la circulación peatonal en el sector. La idea matriz de la Seremi es aportar insumos técnicos que conversen de manera armoniosa con el resguardo patrimonial del pasaje, reconociendo —al mismo tiempo— las nuevas dinámicas de movilidad que hoy forman parte obligatoria de la vida urbana moderna y el turismo en la Tierra de Campeones.




