IRÁN CONDICIONA LA REAPERTURA DEL ESTRECHO DE ORMUZ Y EXIGE A ESTADOS UNIDOS EL FIN DEL BLOQUEO Y REPARACIONES DE GUERRA

Teherán presentó un listado de seis exigencias irrenunciables para destrabar el paso marítimo por donde transitaba el 20% del petróleo mundial. El régimen persa exige el levantamiento de sanciones, el cese de operaciones militares en la región y la retirada de tropas estadounidenses, mientras crecen los ataques a buques petroleros en la zona.
El tablero geopolítico en Oriente Medio sumó un nuevo punto de máxima tensión. Irán le dejó claro a la Casa Blanca que no reabrirá el tráfico marítimo por el estratégico estrecho de Ormuz hasta que Washington no cumpla con un pliego de seis condiciones drásticas. La postura la fijó este sábado el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohamad Baqer Zolgadr, advirtiendo que Teherán «nunca cederá» ni en el frente militar ni en las mesas de negociación.
Las demandas persas apuntan directo al corazón de la estrategia militar y económica estadounidense en la zona. Teherán exige el fin del bloqueo naval contra sus puertos, el levantamiento total de las sanciones, la liberación de sus activos congelados y el pago de compensaciones financieras por lo que calificaron como «dos guerras impuestas». A eso sumaron la exigencia de frenar las operaciones militares contra sus aliados en Líbano, Palestina, Yemen e Irak, además del retiro definitivo de las tropas norteamericanas desplegadas en las cercanías del territorio iraní.
ATACAN PETROLERO DE EMIRATOS MIENTRAS AVANZAN CONVERSACIONES CON OMÁN
El cierre del estrecho, decretado por Irán a mediados de julio en respuesta a ataques cruzados con Estados Unidos, paralizó el paso por donde circula cerca del 20% del crudo a nivel global. En paralelo a las exigencias dirigidas a Washington, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, aseguró que están «muy cerca» de cerrar un acuerdo con Omán para definir los mecanismos jurídicos y las rutas de navegación por el paso marítimo.
Sin embargo, la diplomacia de Omán advirtió que la violencia reciente amenaza los diálogos. La alerta saltó luego de que Emiratos Árabes Unidos denunciara un ataque contra un buque cisterna de su compañía estatal ADNOC en pleno estrecho, una acción atribuible a las fuerzas iraníes sobre la cual Teherán ha guardado hermetismo. Desde la Guardia Revolucionaria, el general Hosein Mohebí reiteró que la reapertura depende 100% de que Washington acepte las condiciones sin interferir en los asuntos regionales.




