
El imputado, quien se desempeñaba como instructor en una academia de baile, fue formalizado por delitos sexuales cometidos contra una alumna de 15 años, hechos que —según la Fiscalía— comenzaron en 2022 en un contexto de confianza y se habrían prolongado mediante presiones e intimidación.
En prisión preventiva quedó un instructor de una academia de baile de la ciudad, luego de ser formalizado por la Fiscalía por delitos sexuales que habrían afectado a una estudiante de 15 años, en hechos que, según la investigación, ocurrieron a partir de 2022 y se extendieron en el tiempo bajo un contexto de presión y abuso de confianza.
La audiencia se realizó en el Juzgado de Garantía de Iquique, donde el Ministerio Público expuso los antecedentes que vinculan al imputado con los ilícitos investigados, solicitando su privación de libertad como medida cautelar, lo que fue acogido por el tribunal.
Inicio del vínculo en contexto formativo
De acuerdo con lo informado por la fiscal especializada en este tipo de delitos, Camila Albarracín, la víctima comenzó a asistir en 2022 a una academia de baile de ritmos latinos, donde el imputado se desempeñaba como profesor.
En ese entorno, se habría generado un acercamiento progresivo, en el que el adulto habría traspasado los límites propios de la relación formativa, aprovechando su posición frente a la adolescente.
“Se establece un contexto de cercanía que luego deriva en conductas de carácter sexual, en un escenario de evidente asimetría”, expuso la fiscal durante la audiencia.
Hechos investigados y reiteración
Según la investigación, el imputado habría concretado encuentros con la menor fuera del recinto, en los que se produjeron los hechos que hoy son materia de la formalización.
El Ministerio Público sostiene que estos episodios no fueron aislados, sino que se habrían repetido en el tiempo, en un contexto marcado por presión, control y temor por parte de la víctima.
Amenazas y control como mecanismo de coerción
Durante la audiencia, la Fiscalía detalló que el imputado habría utilizado distintas formas de intimidación para mantener el vínculo, incluyendo amenazas relacionadas con la continuidad de la menor en la academia y la posible exposición de situaciones privadas.
Este escenario habría llevado a la adolescente a abandonar las clases, aunque las presiones habrían continuado posteriormente.
Denuncia y diligencias investigativas
El caso salió a la luz luego de que comenzaran a circular acusaciones en redes sociales, lo que motivó a la víctima a presentar la denuncia ante las autoridades.
A partir de ello, la Brigada de Delitos Sexuales de la Policía de Investigaciones de Chile desarrolló diversas diligencias que permitieron reunir antecedentes relevantes para sustentar la imputación.
Medida cautelar y fundamentos del tribunal
Considerando la gravedad de los hechos, la edad de la víctima y el riesgo para su seguridad, el tribunal decretó la prisión preventiva del imputado, estimando que su libertad constituye un peligro.
La investigación continuará en desarrollo, mientras el Ministerio Público avanza en la recopilación de nuevos antecedentes.
Desde la Fiscalía se reiteró la importancia de denunciar este tipo de hechos y se destacó el trabajo coordinado con las unidades especializadas para abordar delitos que ocurren en contextos de confianza, especialmente cuando involucran a menores de edad.




