
La organización gremial, en conjunto con el Sindicato TITAR, estableció un pasaje base de $10.000 en horario diurno que se incrementará por las noches y durante los días más masivos de la festividad. El servicio operará en modalidad continua las 24 horas desde el tradicional paradero de avenida Salvador Allende con Manuel Bulnes.
Si ya está armando los bolsos para subir a la fiesta más grande del norte, saque bien la cuenta de la billetera antes de salir de la casa. El movimiento ya empezó con fuerza en el tradicional paradero de avenida Salvador Allende con calle Manuel Bulnes, donde los primeros vehículos oficiales comenzaron a salir con destino directo al pueblo.
El pasaje diurno tiene un valor de 10.000 pesos por persona hasta las 21:00 horas, momento exacto en que la tarifa sufre un ajuste debido al horario nocturno.
Así lo confirmó Alex Mardones, uno de los vicepresidentes de la Federación de Taxis de Iquique, quien detalló que el gremio mantendrá un despliegue total con taxis trabajando en modalidad 24/7 para absorber la gigantesca demanda de pasajeros.
Sin embargo, la noche saldrá un poco más cara: pasadas las nueve de la noche el boleto sube a $12.000 por persona, mismo precio fijo que se aplicará de manera excepcional durante todo el día para las jornadas del 15 y 16 de julio, que corresponden a los días más masivos y complejos de la celebración de la Virgen del Carmen.
Ojo con las maletas y las parrillas: aclaran el cobro por equipaje
La propuesta de precios viene directamente desde el Sindicato de Taxis Tarapacá (TITAR) con el respaldo de la federación, buscando que las reglas del juego estén claras desde el primer minuto. Para evitar los malos ratos, los dirigentes recomiendan que la gente prefiera los autos que tengan el tarifario a la vista y el logo oficial de este año. Esta medida busca dar seguridad a los usuarios y evitar que choferes inescrupulosos cobren de más en plena carretera.
La gran novedad de esta temporada viene a responder a las feroces críticas que llovieron el año pasado por el uso de los portamaletas. Para esta versión, los taxistas decidieron rayar la cancha de entrada: el uso extra del maletero solo se cobrará si el equipaje impide subir a los cuatro pasajeros reglamentarios. Como el espacio trasero está pensado para la carga justa del grupo, si lleva bultos gigantes que quiten el cupo de otra persona, tendrá que pagar un monto adicional. Las autoridades del gremio recordaron que el cobro por el uso de las parrillas en el techo corre por una vía totalmente anexa y se mantiene vigente.

El peligro de los «piratas»: multas de miedo para choferes y pasajeros
La mayor preocupación de los taxistas formales apunta a la seguridad vial y al transporte informal que se toma los alrededores de avenida Salvador Allende con Bulnes durante julio. Con la nueva legislación en mano, el llamado a los fieles y turistas es a no arriesgar el bolsillo ni la vida arriba de autos particulares. Tomar un servicio pirata puede significar una multa de hasta 10 UTM para el pasajero, un golpe tremendo que supera los 650 mil pesos por el solo hecho de subirse a un vehículo no autorizado.
La mano dura de la fiscalización también va con todo contra los conductores clandestinos que buscan hacer el negocio del año de forma ilegal. Los choferes que sean sorprendidos realizando transporte informal se arriesgan a multas que llegan hasta las 100 UTM, además de la retención inmediata de sus herramientas de trabajo.
Por eso, la instrucción de los viejos estandartes del volante iquiqueño es una sola: caminar un par de cuadras más, hacer la fila en el paradero oficial y subir a un auto legal para que el viaje a La Tirana no termine en un tremendo dolor de cabeza judicial.




