
El Gobierno comenzó a notificar a las familias que ocupan de manera irregular los terrenos intoxicados por polimetales. El megaoperativo contempla una millonaria inversión regional para desalojar, desratizar y demoler las estructuras, buscando devolverle la seguridad a un sector golpeado por el abandono.
La paciencia estatal con los terrenos tomados en el norte se acabó y las autoridades pasaron directo a la acción. Este viernes arrancó con todo el proceso formal de notificación para desalojar 215 viviendas ocupadas de forma irregular en Cerro Chuño.
Estamos hablando de terrenos que pertenecen al Serviu y que están ubicados en una de las zonas más peligrosas y altamente contaminadas por polimetales en Arica. Esta movida marca apenas el puntapié inicial de un plan gigante que busca cambiarle la cara a un barrio atrapado por la delincuencia y las emergencias sanitarias.
El Delegado Presidencial Regional, Cristian Sayes, dio la cara para explicar los pasos de este masivo despliegue. La orden estipula que los ocupantes deben restituir los inmuebles al Serviu de inmediato, abriendo paso a las siguientes etapas que contemplan el cierre perimetral de todo el paño, una desratización profunda y la posterior demolición completa de las casas.
Lo interesante es que el plan no solo mira los fierros y el concreto; el operativo interinstitucional se armó con pinzas para cuidar la integridad de las personas, de los trabajadores que se meterán al barro y también de las mascotas y animales que deambulan por la zona.
El costo de limpiar el asbesto y los polimetales
Para nadie es un secreto que vivir ahí es una bomba de tiempo para la salud pública. Los terrenos arrastran un historial negro de contaminación por metales pesados. Lo peor es que, tras la relocalización de los dueños originales hace años, las mafias y ocupantes ilegales se adueñaron de los espacios vacíos. Esto transformó al sector en un nido de incivilidades y robos que le quitaban el sueño a los ariqueños. Por lo mismo, el plan de limpieza ambiental no escatimará en gastos ni en medidas estrictas de bioseguridad.
La logística para mover los escombros tóxicos es enorme y se ejecutará de la siguiente manera:
- Destino de la basura común: Los escombros y residuos generales se irán directo a los terrenos autorizados del depósito Quebrada Encantada.
- Manejo del asbesto: Los materiales altamente peligrosos que contengan asbesto se trasladarán bajo estricto protocolo sanitario a un vertedero con sello verde en la Región de Antofagasta.
- Inversión millonaria: El proyecto total de erradicación tiene un costo estimado de 9.900 millones de pesos. Para arrancar esta primera fase, el Consejo Regional de Arica y Parinacota ya aprobó una inyección de 3.292 millones de pesos, mientras que el resto de las etapas las financiará directamente el Gobierno central.
Albergues disponibles y el discurso político de la vocería
Nadie se va a quedar desamparado en la calle durante las demoliciones. El Ministerio de Desarrollo Social, trabajando codo a codo con la Municipalidad de Arica, ya habilitó tres albergues transitorios. La base de operaciones para recibir a la gente será la conocida Villa Albergue, sumada a otros dos recintos preparados para dar asistencia temporal y apoyo a las familias que de verdad requieran un techo mientras se ejecuta el desalojo administrativo.
Por su parte, la seremi de Gobierno, Pollyana Rivera, le puso voz al sentir del Ejecutivo regional tras el inicio de las notificaciones. «Durante demasiado tiempo Cerro Chuño simbolizó el abandono del Estado», disparó la vocera, asegurando que esta intervención responde a un mandato directo del Presidente José Antonio Kast para recuperar el control territorial frente a las tomas ilegales.
La autoridad regional cerró filas advirtiendo que el interés general y la seguridad pública deben primar frente a focos delictivos que arruinan la calidad de vida de toda la puerta norte del país.




