
El Superintendente del Cuerpo de Bomberos de Iquique y Presidente Regional de la institución, Marcelo Zúñiga, entregó el balance técnico tras las históricas lluvias que afectaron a la zona. Ocho de los diez cuarteles iquiqueños presentan daños severos y solicitarán formalmente el reestudio de fondos regionales devueltos para financiar las obras.
Una compleja radiografía edilicia dejó el reciente sistema frontal en la infraestructura bomberil de la Región de Tarapacá. Tras un catastro técnico desarrollado por profesionales locales y validado en terreno por el Departamento de Infraestructura de la Junta Nacional de Bomberos, la institución confirmó el severo impacto que dejaron las precipitaciones en sus dependencias.
«De las 30 instalaciones de bomberos que existen en la región, entre cuarteles de compañías, cuarteles generales y talleres de comandancia, el 50% tuvo daños», reveló Marcelo Zúñiga, Superintendente del Cuerpo de Bomberos de Iquique y Presidente Regional de la institución. En la capital regional el escenario es crítico: ocho de los diez cuarteles resultaron golpeados, situándose la Cuarta, Sexta y Decimocuarta Compañías entre las más perjudicadas.
Inundaciones, colapso de techos y daños en guardias
Los problemas estructurales abarcan desde filtraciones masivas en losas de concreto hasta la destrucción total de cielos rasos e instalaciones internas. En la Decimocuarta Compañía, las filtraciones destruyeron por completo el piso flotante del segundo piso —área donde funcionan las guardias nocturnas masculinas y femeninas, oficinas y salas de clases—. A ello se sumó el ingreso de agua desde una cancha adyacente que inundó por completo el primer nivel del recinto durante la última lluvia fuerte.
En la Cuarta Compañía el panorama es igual de complejo. Las techumbres cedieron ante la carga de agua, provocando el colapso del cielo raso sobre salas de reuniones y capacitaciones, afectando además los sistemas eléctricos. Sorprendentemente, recintos de construcción reciente tampoco resistieron: la Primera Compañía, entregada hace seis años, sufrió serias filtraciones en sus losas al enfrentarse a su primera prueba pluviométrica de envergadura desde 2019.
Para mantener la operatividad y seguir atendiendo a la comunidad durante la emergencia, los mismos voluntarios debieron aplicar arreglos de mitigación inmediata, apoyados por rollos de nylon entregados por la Municipalidad de Iquique.
La búsqueda de $500 millones y el destino de los fondos
El informe técnico arrojó que las reparaciones en la región demandarán una inversión superior a los 500 millones de pesos, calculándose un costo de entre 30 y 50 millones por cada cuartel dañado. Para financiar las obras, Bomberos explora varias vías. Una de ellas es la activación de la cuenta corriente 132 de BancoEstado por parte de la Junta Nacional para canalizar aportes hacia la macrozona norte.
Sin embargo, la apuesta principal apunta a la reasignación de fondos regionales. «Hace un par de meses la Junta Nacional devolvió cerca de 2.400 millones de pesos de proyectos que no se ejecutaron porque se volvieron inviables tras la pandemia. Queremos ir por la posibilidad de que parte de esos recursos se redestinen a reparar los cuarteles golpeados en Iquique, Alto Hospicio, Pozo Almonte y Camiña», enfatizó Zúñiga.
En paralelo, la autoridad aclaró la situación del carro americano cero kilómetro destinado a la Cuarta Compañía, el cual permanece resguardado sin uso. La máquina, junto a otra unidad asignada a la Quinta Compañía, se encuentra a la espera de la firma de una ampliación de plazos administrativa entre el Gobierno Regional, la Contraloría y la Junta Nacional. Zúñiga remarcó que el Cuerpo de Bomberos no pondrá en servicio los vehículos hasta que las rendiciones financieras entre la Junta Nacional y los proveedores queden 100% liquidadas, resguardando la responsabilidad institucional.




