
Ocho familias lo perdieron todo por la acumulación de agua lluvia y aguas servidas, enfrentando ahora un severo riesgo sanitario ante la presencia de plagas y primeros cuadros de enfermedades estomacales.
La emergencia tras las intensas lluvias no da tregua en Iquique y muestra su cara más dura en el sector norte de la ciudad. Unas 65 personas, repartidas en al menos ocho familias, llevan una semana completa viviendo literalmente en la calle, durmiendo en carpas instaladas en los pasajes tras ver cómo sus viviendas quedaron completamente inhabitables por el colapso de los colectores y la acumulación de barro.
El problema escala a pasos agigantados. Las viviendas no solo sufrieron el embate de las precipitaciones que bajaron desde arterias como Bonilla y Arturo Fernández, sino que terminaron inundadas por el colapso del alcantarillado, destruyendo muebles, enseres y debilitando las estructuras de segundo piso que hoy amenazan con venirse abajo.
Bomba de tiempo sanitaria a metros de las carpas
El escenario en la calle Las Cabras es complejo desde el punto de vista de la salubridad. La presencia de pozas de agua estancada y la acumulación de escombros atrajeron moscas y mosquitos, afectando directamente a los niños y adultos mayores que pernoctan a la intemperie.
«Estamos durmiendo en la calle desde el día que se nos entró el agua, que fue agua servida que entró por el frente y por atrás; perdimos todo y quedamos con lo puro puesto», relató Cecilia Ahumada, vocera de los vecinos afectados, detallando la desesperante situación que atraviesan mientras enfrentan lloviznas intermitentes durante las noches.
Entre las principales urgencias detectadas en la zona destacan:
- Casas destruidas e inhabitables: Estructuras de madera dañadas y techos a punto de colapsar que impiden el regreso de los residentes.
- Foco de infecciones: Presencia de vectores e insectos sobre el agua servida estancada a pasos de los dormitorios improvisados.
- Primeros afectados en la salud: Múltiples vecinos, incluidos lactantes de seis meses y niños pequeños, registran cuadros diarreicos y malestares estomacales sin recibir atención médica continua.
- Falta de ayuda efectiva: Aunque los equipos municipales aplicaron la ficha FIBE, la comunidad exige el despacho urgente de materiales de construcción y operativos de desinfección.


Urgencia por materiales y desinfección inmediata
Los pobladores hicieron un llamado desesperado tanto a las autoridades regionales como a la comunidad local para hacer frente a esta contingencia. Para los afectados, la prioridad máxima no pasa solo por la entrega de víveres o mantas, sino por contar con insumos de construcción que les permitan levantar nuevamente sus paredes y volver a habitable el sector.
La comunidad exige la intervención directa del Gobierno Regional y de la Municipalidad de Iquique para aplicar químicos desinfectantes que frenen el brote de infecciones estomacales, además de solicitar que se utilicen de forma inmediata los fondos de emergencia disponibles para la adquisición de viviendas de emergencia o insumos básicos de reconstrucción.




