
En un despliegue del OS7 y la Fiscalía, se desarticuló una red criminal que operaba con un fusil de alta potencia y armas con escudos militares extranjeros. El procedimiento, que incluyó agentes encubiertos y allanamientos simultáneos, permitió sacar de circulación 137 kilos de sustancias ilícitas y más de 62 millones de pesos en efectivo.
Un despliegue táctico sin precedentes liderado por la sección especializada OS7 de Carabineros, en coordinación directa con la Fiscalía Local de Arica, logró desmantelar diversos focos de tráfico de drogas y tenencia ilegal de armas que operaban en la región. Los procedimientos, realizados bajo los planes estratégicos «Escudo en Ruta» y «Barrera Norte», terminaron con la detención de 11 sujetos de distintas nacionalidades y la salida de circulación de un peligroso arsenal de fuego.
El operativo principal: Un búnker de droga y armas
El jefe de Zona de Carabineros, general Álvaro Martínez Vega, detalló que el golpe de mayor impacto se dio tras una investigación que incluyó vigilancias y culminó con el allanamiento de cuatro inmuebles. En esta acción, que contó con el apoyo del GOPE y la COP, se capturó a dos ciudadanos chilenos con antecedentes penales.
En el lugar, la policía uniformada encontró:
- Droga: 128 kilos de marihuana.
- Arsenal: Un fusil de 9 mm, cinco pistolas (marcas Norinco, Browning y CZ) y cerca de 600 municiones de diversos calibres.
- Logística: Equipamiento táctico que incluía placas antibalas, cascos de mimetismo y un vehículo.
- Dinero: La millonaria suma de $62 millones en efectivo y 15.500 bolivianos.
La «Segunda Línea»: Burreros y armamento extranjero
En paralelo, los controles en carretera permitieron detectar a siete personas (chilenos, peruanos, bolivianos y ecuatorianos) que intentaban trasladar 8,7 kilos de ketamina adosada a sus cuerpos hacia el sur del país, detectados gracias a ejemplares caninos.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los investigadores fue la detención de dos mujeres chilenas que ocultaban una pistola Browning calibre .380. El arma no solo tenía su número de serie borrado, sino que mantenía grabado en su corredera el escudo del Ejército del Perú, lo que abre una nueva arista sobre el tráfico de armas en la frontera.
«Mandato presidencial» y técnicas de inteligencia
El Delegado Presidencial, Cristián Sayes, destacó que estos resultados responden al mandato del Presidente José Antonio Kast de fortalecer la seguridad en la región mediante acciones concretas. Por su parte, el fiscal regional Mario Carrera reveló que para el éxito de esta causa se utilizó la figura de un agente encubierto, técnica que permitió develar la complejidad de la organización.
«Estas seis armas debemos, ahora, periciarlas para ver si han tenido participación en algún otro delito», expresó el fiscal Carrera respecto al armamento incautado.
Todos los detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Garantía de Arica, donde la mayoría ya enfrenta la medida cautelar de prisión preventiva por tráfico de drogas e infracción a la Ley de Control de Armas.




