CAOS FRENTE AL CONGRESO ARGENTINO: INCIDENTES, GASES Y MÁS DE DIEZ DETENIDOS EN MARCHA CONTRA REFORMAS DE MILEI

Pese a que el oficialismo retiró a última hora el polémico capítulo sobre la venta de tierras a extranjeros, miles de personas marcharon contra las reformas de Javier Milei. La arremetida policial en los accesos al recinto desató corridas y detenciones en pleno centro de la capital argentina.
La tensión política en Argentina volvió a trasladarse a las calles de Buenos Aires con un duro choque entre manifestantes y las fuerzas de seguridad. Efectivos policiales disolvieron con gases lacrimógenos, camiones lanzawater y balas de goma una masiva protesta frente al Congreso, donde el Senado debatía un controvertido paquete de leyes impulsado por la administración de Javier Milei.
Pese a la tormenta que cayó sobre la capital transandina, organizaciones sociales, sindicatos, agrupaciones estudiantiles y ciudadanos independientes marcharon bajo la consigna «la patria no se vende». El operativo policial dejó un saldo de al menos 12 personas detenidas y múltiples heridos, entre ellos una fotoperiodista trasladada de urgencia a un hospital por un golpe en la cabeza y cuatro agentes policiales con lesiones.
LA POLÉMICA POR LA VENTA DE TIERRAS Y EL AVANCE POLICIAL
El foco central del rechazo social apuntaba a un capítulo que flexibilizaba la venta de tierras a capitales extranjeros, incluido en el proyecto sobre propiedad privada del Ejecutivo. Ante la falta de votos y el rechazo en las calles, el oficialismo retiró esa cláusula a última hora para evitar un fracaso legislativo, argumentando que el debate se postergará para buscar consensos. Sin embargo, la marcha se mantuvo firme contra otros puntos sensibles de la ley, como la aceleración de desalojos y la desregulación para el uso de bosques quemados.
La jornada transcurría con relativa tranquilidad hasta que las fuerzas de seguridad abrieron los vallados perimetrales y avanzaron sobre la plaza frente al Congreso. La Policía de la Ciudad y fuerzas federales despejaron la zona y persiguieron a grupos de manifestantes por calles aledañas, registrándose quema de contenedores de basura y daños a vehículos policiales en medio de la retirada de las columnas de protesta.
RECHAZO A LAS REFORMAS Y MOVILIZACIONES EN EL INTERIOR
Las voces en la calle reflejaron la profunda fractura que genera la agenda económica del Ejecutivo. «Nuestra tierra y nuestra agua están comprometidas; las leyes del Gobierno solo benefician a grupos concentrados y capitales extranjeros», reclamaron manifestantes llegados desde distintas provincias del país. La indignación creció no solo por el tema territorial, sino también por los cambios propuestos en la ley de alquileres y la limitación del Estado para expropiar activos de utilidad pública.
El ambiente convulso en la capital se replicó con concentraciones de protesta en otras ciudades del interior de Argentina. El Gobierno de Milei enfrenta así una nueva ola de resistencia social en las calles, en momentos donde busca sostener en el Congreso un paquete de reformas de corte ultraliberal que abarca desde ajustes al gasto público hasta flexibilizaciones en el mercado laboral.




