
El Mandatario arribó a la Gran Manzana al mando de una nutrida delegación para intervenir ante la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas. Con un discurso enfocado en el combate al crimen organizado transnacional, la jornada del Presidente se mueve entre pactos comerciales con Marruecos, diálogos tecnológicos sobre inteligencia artificial y la compleja invitación de Washington para sumarse al «Escudo de las Américas» bajo la sombra de la renovada política de Donald Trump.
La comitiva chilena no viajó a improvisar. Acompañado por el canciller Francisco Pérez Mackenna, tres ministras de Estado, la primera dama y un grupo transversal de senadores y diputados, José Antonio Kast aterrizó en Nueva York para iniciar un despliegue de cuatro días con una agenda maratónica.
El Presidente abrió su programa de actividades en el Council of the Americas participando en un panel sobre Inteligencia Artificial convocado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde compartió mesa con mandatarios regionales y ejecutivos tecnológicos.
Poco después, la delegación se trasladó hasta la Misión de Chile ante la ONU. Allí se estamparon las firmas para los términos de referencia que darán pie a la negociación de un Tratado de Libre Comercio con Marruecos, cerrando un primer día enfocado en diversificar alianzas económicas.
Un discurso redactado a varias manos: la seguridad como eje central en la ONU
El plato fuerte está programado para la tarde de este martes en el plenario de Naciones Unidas. Tras la apertura del debate general y las intervenciones matutinas —donde el discurso de Donald Trump genera alta expectación por el conflicto con Irán—, Kast subirá al estrado a las 13:45 horas para su esperado debut internacional.
La alocución de 20 minutos fue afinada al detalle por el director de contenidos de Presidencia, Cristián Valenzuela, y el asesor internacional Eitan Bloch, usando insumos directos de la Cancillería.
El foco absoluto de la intervención estará puesto en la cooperación regional para frenar el crimen organizado y el narcotráfico, proponiendo un frente común entre las naciones del continente.
Antes de subir al podio, el jefe de Estado sostendrá una bilateral clave con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, afianzando nexos con el bloque norteamericano.
La paradoja del «Escudo de las Américas»: Chile evalúa sumarse al plan de seguridad de Trump
Apenas termine su discurso ante la Asamblea, Kast tiene en carpeta asistir al encuentro del Shield of the Americas (Escudo de las Américas), una instancia impulsada por Washington para coordinar acciones militares y policiales contra el crimen transnacional.
Aunque Chile se mantiene hoy como país observador y no como miembro pleno, el propio Kast confirmó su asistencia a la cita, supeditada al calce de los tiempos en la Gran Manzana.
La iniciativa no está libre de tensiones diplomáticas. El mecanismo se enmarca en la agresiva estrategia de la administración Trump para el hemisferio occidental, tildada por analistas como la «Doctrina Donroe».
La discusión tomó temperatura tras los dichos del embajador estadounidense en Santiago, Brandon Judd, quien aseguró que dicha política ya se aplica en Chile y que con el actual gobierno resulta «muy fácil» de implementar.
Desde Santiago, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, le bajó las revoluciones a la polémica aclarando que la postura definitiva sobre la adhesión formal se conocerá en los próximos días.
«Los temas del Escudo de las Américas lo está viendo el canciller con el ministro de Defensa. Chile ya cuenta con convenios con el FBI e Interpol, y evaluaremos cualquier propuesta en función de cuánto aporte a nuestro sistema», enfatizó Arrau.
Maratón bilateral: cita confirmada con Zelenski y la incógnita de un mano a mano con Trump
La tarde del martes no dará tregua. La agenda contempla una seguidilla de reuniones bilaterales de alto nivel con los presidentes de Vietnam (To Lam), Finlandia (Alexander Stubb) y una de las citas de mayor peso geopolítico: el encuentro cara a cara con el mandatario de Ucrania, Volodímir Zelenski.
Respecto a una reunión privada con Donald Trump, desde la Presidencia insisten en que está descartada por agenda, aunque el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, reconoció gestiones de última hora.
Donde sí cruzarán palabras obligadas es durante la recepción oficial que el mandatario norteamericano ofrecerá a los jefes de Estado que participan en la cita global.




