
La Dirección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos (Diprove) coordinó con las policías vecinas el retorno de hasta 20 automóviles que cruzaron la frontera de forma ilegal. Las autoridades del país altiplánico lanzaron una dura advertencia frente al debate por la regularización de los autos «chutos»: ningún motorizado con denuncia por robo, chasis adulterado o números limados podrá ser legalizado.
El negocio redondo de las mafias dedicadas a pasar autos robados a través de los pasos fronterizos del norte chileno acaba de sufrir un duro golpe. La Dirección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos de Bolivia (Diprove) confirmó que está todo listo para iniciar la devolución de un importante lote de entre 15 y 20 vehículos que fueron robados en Chile y recuperados en distintos operativos en territorio boliviano. El anuncio llega tras meses de intensas coordinaciones de inteligencia entre las policías de ambos lados de la cordillera.
El director nacional de Diprove, Pavel Tovar, no escondió su satisfacción por el avance de las gestiones, explicando de forma directa que el foco de la institución está puesto en golpear el crimen organizado transfronterizo. «Estamos trabajando de manera coordinada con los países vecinos para recuperar vehículos robados y devolverlos a sus legítimos propietarios», detalló la autoridad, adelantando que el flujo de restituciones internacionales no se va a detener acá, ya que hace pocos días la policía boliviana completó con éxito la entrega por vía fluvial de un auto robado hacia Brasil desde el departamento del Beni.
El portazo definitivo a la legalización de los autos «chutos»
La noticia cae como un balde de agua fría para quienes pretendían aprovechar el intenso debate político que hay en Bolivia sobre una posible nacionalización de vehículos indocumentados, los conocidos popularmente como autos «chutos». Desde las oficinas de la policía uniformada salieron a cortar de raíz cualquier ilusión de «perdonazo» para los vehículos que provengan de delitos. La instrucción desde las esferas de mando es tajante y no dejará espacio a dobles interpretaciones.
El director de Diprove Santa Cruz, Edson Rojas, puso los puntos sobre las íes de inmediato para frenar las especulaciones del mercado informal. «No se va a poder nacionalizar ningún vehículo que tenga un reporte de robo internacional o nacional», disparó el jefe policial. Con esto, cualquier persona que adquiera un automóvil de dudosa procedencia en las ferias fronterizas corre el riesgo inminente de perder toda su inversión y terminar tras las rejas por receptación.
Lupas y escáneres en las plantas de revisión técnica
Para que no queden dudas de la rigurosidad del proceso, la Policía boliviana advirtió que no se van a fiar únicamente de los papeles que presenten los usuarios en las oficinas públicas. Todos y cada uno de los vehículos que entren a los procesos de revisión serán sometidos a un exhaustivo peritaje técnico por parte de los mecánicos y expertos en cerrajería de la institución, quienes buscarán cualquier anomalía oculta.
Los peritos pondrán especial atención en los puntos críticos que suelen adulterar las bandas delictuales en la pampa:
- Números de chasis alterados: Revisarán las soldaduras y las marcas originales de fábrica.
- Estructuras limadas: Utilizarán reactivos químicos para detectar si el grabado original fue borrado intencionalmente.
- Cruces de datos con Interpol: Cualquier alerta activa en las bases de datos de Chile, Perú, Brasil o Argentina significará la incautación inmediata del móvil.
Con este escenario, los autos recuperados ya se preparan para iniciar el viaje de regreso a suelo nacional, donde los juzgados y las policías locales se encargarán de contactar a las víctimas de los robos para que puedan, por fin, recuperar sus pertenencias tras cruzar la frontera.




