
La Brigada de Investigación Criminal desarmó la versión inicial de la mujer, de 27 años y nacionalidad colombiana, estableciendo que el menor de nueve meses ingirió la sustancia mientras ella la secaba para comercializarla. Ahora enfrentará cargos por parricidio frustrado y microtráfico.
La investigación por el dramático ingreso de un bebé de solo nueve meses en estado crítico al Hospital de Iquique dio un vuelco definitivo. Detectives de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) de Alto Hospicio, trabajando mano a mano con la Fiscalía Local, reunieron las pruebas necesarias para detener a la madre del lactante como la principal responsable de la intoxicación con cocaína base que casi le cuesta la vida al menor la semana pasada.
El caso parecía una encrucijada médica difícil de resolver, sobre todo porque la mujer alegó en primera instancia que no tenía idea de cómo el lactante había tenido acceso a la sustancia. Sin embargo, el trabajo de campo de la PDI echó por tierra su versión. Los investigadores establecieron que, el día de los hechos, la imputada se encontraba secando la droga en su propio domicilio con la clara intención de comercializarla, momento en que descuidó por completo al niño, permitiendo que este ingiriera una cantidad indeterminada de la sustancia química.
Una reconstrucción científica que derribó las mentiras
El procedimiento policial no fue al azar. Para amarrar el caso, los detectives ejecutaron una serie de órdenes de entrada y registro que incluyeron allanamientos simultáneos en los domicilios de ambos padres, además de tomar declaraciones clave a los testigos del sector y al personal de salud que recibió al lactante en el servicio de urgencias. Con este rompecabezas armado, la situación de la mujer de 27 años y de nacionalidad colombiana se volvió insostenible, sumando el agravante de que actualmente mantiene una medida de libertad vigilada activa por infracciones previas a la Ley de Drogas (Ley 20.000).
El jefe de la Región Policial de Tarapacá, prefecto inspector Mauricio Jorquera, detalló el trasfondo técnico del operativo, explicando que implementaron una estrategia de investigación reconstructiva bajo la estricta dirección del Ministerio Público. Según el jefe policial, este despliegue permitió verificar con total exactitud las circunstancias del hecho y establecer la responsabilidad directa de la madre, procediendo a su captura inmediata para ponerla a disposición de los tribunales de garantía de la región.
Cargos por parricidio frustrado y resguardo de los menores
La justicia actuará con severidad ante la gravedad del descuido. El Fiscal Regional suplente de Tarapacá, Hardy Torres, confirmó que, con los antecedentes de la PDI sobre la mesa, solicitaron de inmediato la orden de detención judicial. La mujer enfrentará cargos formales por los delitos de parricidio frustrado y microtráfico de drogas, arriesgando elevadas penas de cárcel debido al peligro evidente en el que expuso la vida de su propio hijo y a sus antecedentes delictuales vigentes.
Por ahora, la prioridad de las instituciones gira en torno a la protección de la infancia vulnerada. El lactante afectado y su hermano ya fueron retirados del entorno familiar y permanecen bajo resguardo en una residencia protegida, bajo el monitoreo y apoyo constante de la Unidad de Atención a Víctimas y Testigos de la Fiscalía Regional de Tarapacá. En paralelo, los equipos de la PDI mantienen los despliegues en terreno y continúan trabajando intensamente para dar con la ubicación y paradero del padre de los menores.




