
El organismo fiscalizador descubrió la utilización de un sistema de «by-pass» hidráulico que desviaba residuos coliformes directamente a un estero tributario del río. Debido al inminente riesgo para la salud pública y el ecosistema, se instruyeron sumarios y los antecedentes fueron remitidos al Ministerio Público por eventuales delitos ambientales. La Municipalidad enfrenta reparos financieros por más de 89 millones de pesos.
Un preocupante escenario de contaminación e irregularidades administrativas quedó al descubierto en la Región de Los Lagos. La Contraloría Regional de Los Lagos detectó el vertimiento directo de aguas servidas, sin ningún tipo de tratamiento previo, hacia el estero La Culebra, cauce que desemboca de manera directa en el emblemático río Palena. La grave situación fue constatada tras una exhaustiva auditoría realizada a la operación y disposición de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas (PTAS) de la comuna.
De acuerdo con el lapidario informe del organismo de control, los residuos provenientes del alcantarillado público fueron vertidos al ecosistema mediante la activación de un sistema de by-pass hidráulico. Esta maniobra desvió los líquidos residuales crudos hacia el estero, eludiendo por completo los procesos de filtrado y sanitización obligatorios. Ante la severidad de los hechos, la Contraloría enviará todos los antecedentes al Ministerio Público ante un eventual atentado contra el medio ambiente, abriendo una arista penal paralela.
Cero monitoreo sanitario y nulo control municipal
La fiscalización evidenció un abandono absoluto de los deberes de protección ambiental por parte de la administración local. La Contraloría constató que la Municipalidad de Palena no ha cumplido con ninguna de las exigencias sanitarias establecidas por la SEREMI de Salud de Los Lagos, entidad que en su momento autorizó el funcionamiento de la planta bajo estrictos parámetros de emisión y planes de monitoreo que debían ser ejecutados de forma exclusiva por la casa edilicia en su calidad de propietaria.
A este descalabro ambiental se sumaron serias anomalías en la gestión de recursos públicos. En la revisión del contrato de “Conservación Red Aguas Servidas y Planta de Tratamiento”, se verificó que el municipio visó y pagó servicios de supervisión y operación garantizada sin contar con documentos de respaldo que acreditaran que las obras efectivamente se realizaron.
Asimismo, la entidad edilicia dejó de percibir millonarios ingresos al no cobrar las multas correspondientes por la falta de renovación de las boletas de garantía de fiel cumplimiento, las cuales vencieron luego de que el contrato original sufriera dos modificaciones para aumentar sus plazos de ejecución sin que se actualizaran los seguros de caución.
Plazos perentorios y severos reparos económicos
Frente al desolador panorama, las acciones fiscalizadoras no se hicieron esperar. La Contraloría instruirá un sumario administrativo tanto en la Municipalidad de Palena como en la SEREMI de Salud de Los Lagos para determinar las responsabilidades de los funcionarios involucrados en las omisiones de fiscalización. Paralelamente, el municipio cuenta con un plazo perentorio de 30 días hábiles para acreditar medidas de mitigación urgentes que detengan el flujo de residuos hacia el río Palena y den estricto cumplimiento al plan de monitoreo sanitario exigido.
En el plano financiero, el ente regulador fue tajante y formulará dos severos reparos económicos en contra de la administración comunal. El primero de ellos asciende a $8.353.800 por los pagos cursados sin el respaldo técnico correspondiente. El segundo y más cuantioso se fijó en $81.267.096, cifra equivalente a la multa que el municipio omitió cobrar por el descuido de las boletas de garantía, obligando a las autoridades locales a responder por un patrimonio dañado que golpea directamente a una de las zonas con mayor valor ecológico de la Patagonia chilena.





