
El Ministerio de Transportes puso fin a los arreglos improvisados en la vía pública al normar los remolcajes particulares. La nueva exigencia obliga a usar barras de tiro rígidas, encender luces de emergencia en ambos móviles y restringir la velocidad máxima a 30 km/h en ciudad.
Se acabaron los tirones improvisados y los arreglos de emergencia a la orilla del camino. Desde este viernes entró en vigencia el nuevo reglamento del Ministerio de Transportes que prohíbe de forma tajante remolcar vehículos averiados usando cuerdas, alambres o cadenas en la vía pública.
La medida busca elevar los estándares de seguridad vial en todo el país y terminar con maniobras peligrosas que muchas veces terminaban en colisiones por alcance. A partir de ahora, si tu auto queda tirado y otro conductor particular te presta ayuda, el enganche se debe hacer de manera obligatoria mediante una barra metálica rígida, un accesorio que en el mercado automotriz oscila entre los $20 mil y los $50 mil.
LAS CINCO REGLAS CLAVE PARA REMOLCAR UN AUTO PARTICULAR
El reglamento elaborado por la Subsecretaría de Transportes fija condiciones muy específicas para los conductores que decidan tirar un vehículo con problemas sin recurrir a una grúa profesional:
- El auto tractor debe ser más grande: El vehículo que empuja o remolca tiene que contar con dimensiones y peso claramente superiores al auto averiado.
- Conexión rígida obligatoria: La unión entre ambos vehículos se debe realizar únicamente con una barra metálica. Las cuerdas, tiras o cadenas quedan totalmente fuera de la ley.
- Luces parpadeando en todo el trayecto: Durante el enganche, desenganche y todo el recorrido, ambos autos deben mantener las luces de viraje encendidas funcionando como balizas simultáneas, siempre que la falla eléctrica del auto averiado lo permita.
- Solo una persona en el auto fallado: Está prohibido llevar pasajeros en el vehículo remolcado. Únicamente se permite a una persona sentada al volante para cooperar con la dirección y las maniobras.
- Velocidad máxima reducida: El conjunto no puede andar a tirones ni rápido. La velocidad máxima permitida es de 30 km/h en zonas urbanas y de 40 km/h en carreteras o vías rurales.
EXIGENCIAS REFORZADAS PARA LAS GRÚAS DE AUXILIO
La normativa también le rayó la cancha a los operadores de grúas y vehículos de asistencia. Las grúas deberán operar bajo estrictos protocolos de prevención de riesgos, utilizando dispositivos luminosos fijos o giratorios mientras realizan el rescate en la vía. Además, sus carrocerías tendrán que incorporar huinchas retrorreflectantes según las normas del Manual de Señalización de Tránsito para que otros automovilistas los divisen a la distancia.
Con esta regulación, las autoridades buscan reducir drásticamente los accidentes provocados por cortes de cuerdas o frenadas intempestivas en las rutas. De ahora en adelante, llevar una barra metálica en el maletero será tan indispensable como el chaleco reflectante o el botiquín de emergencia.




