
Una brutal disputa territorial por el tráfico de drogas y rencillas personales desató ataques armados en plena vía pública. La PDI y la Fiscalía detuvieron a los cabecillas de ambas organizaciones tanto en Arica como en Santiago, logrando además decomisar ketamina, cocaína base y municiones.
Los disparos y la violencia desatada en distintas esquinas de Arica durante los últimos meses no fueron hechos aislados. Detrás de esta escalada se esconde una guerra abierta por el control del tráfico de drogas y el dominio territorial en la zona norte, combinada con profundos conflictos de índole sentimental y rencillas personales entre los integrantes de dos bandas rivales: «Los Suárez» y «Los Iquique».
Tras meses de indagatorias, el Sistema de Análisis Criminal y el equipo ECOH de la Fiscalía, junto a la Brigada de Homicidios y peritos del Laboratorio de Criminalística de la PDI, lograron armar el rompecabezas. Los operativos de captura obligaron a los detectives a desplegarse tanto en el extremo norte como en la Región Metropolitana, donde algunos involucrados habían escapado para eludir la acción de la justicia.
El prefecto inspector Eugenio Herrera Vallejos, jefe de la Región Policial de Arica y Parinacota, detalló el prontuario de los detenidos. «La detención de estos dos líderes se desarrolló tanto en la ciudad de Arica como en Santiago. Ellos están vinculados a delitos tales como homicidio, homicidio calificado, triple homicidio frustrado, uso y porte de armas de fuego, falsificación y uso de instrumento público y tráfico de drogas», explicó la autoridad policial.
Por su parte, el fiscal jefe ECOH Arica, Rodrigo González, recalcó que el trabajo investigativo permitió reconstruir la ruta de los enfrentamientos. «Se realizó un intenso trabajo investigativo que estableció que había una dinámica de disputa entre dos agrupaciones delictuales, las cuales protagonizaron hechos sumamente violentos en el último tiempo», sostuvo el persecutor.
La ruta de la sangre: el ataque en avenida Linderos y la venganza frente a Playa Brava
La violencia criminal marcó hitos sangrientos que conmocionaron a la comunidad ariqueña durante el invierno de este año. El primer gran golpe ocurrió el 12 de julio de 2026 en avenida Linderos, cuando el cabecilla de «Los Suárez» y otro sujeto de su círculo llegaron a interceptar a los ocupantes de un vehículo para acribillarlos a balazos.
El resultado de esa balacera fue fatal: un hombre de 25 años murió en el lugar, mientras que un joven de 23 años terminó con lesiones de extrema gravedad.
La respuesta de la banda rival no tardó en llegar. Dos semanas después, durante la madrugada del 26 de julio de 2026, los estacionamientos ubicados frente a playa Brava se convirtieron en un escenario de guerra. El líder de «Los Iquique», acompañado por pistoleros, abrió fuego sin mediar provocación contra tres personas que estaban en el sector, dejándolas al borde de la muerte. De acuerdo con las pesquisas, este segundo ataque funcionó como una venganza directa por el homicidio ocurrido en avenida Linderos.
Operativos simultáneos en Arica y Santiago con decomiso de drogas
Las diligencias policiales cerraron el cerco sobre los sospechosos en distintos puntos del país. En Santiago, los detectives atraparon al presunto líder de «Los Suárez» junto a otro cómplice, a quienes formalizaron por el homicidio calificado del 12 de julio y por tráfico de drogas, tras incautarles cerca de 800 gramos de ketamina.
En paralelo, el jueves 22 de octubre cayó en Arica el cabecilla de «Los Iquique». La justicia le imputó tres delitos de homicidio frustrado por la balacera de playa Brava. En ese mismo procedimiento, la PDI detuvo a una segunda persona y decomisó municiones, un kilo de cocaína base y diversos elementos de dosificación. Todos los implicados quedaron recluidos bajo la medida cautelar de prisión preventiva mientras avanza la indagatoria.
Indagan vínculos con el asesinato de un joven en playa Chinchorro
La caída de las cúpulas criminales abrió nuevas líneas investigativas que apuntan a otros delitos de alta connotación pública ocurridos en la región. Las pericias balísticas y testimoniales ahora buscan establecer la participación de estas bandas en el homicidio de un joven de 19 años, asesinado a tiros el domingo 18 de octubre de 2026 en las inmediaciones de playa Chinchorro, justo detrás de la Piscina Olímpica.
Además, la policía los investiga por su presunta autoría en al menos otras dos balaceras y atentados frustrados que mantuvieron en alerta a los vecinos durante las últimas semanas. El fiscal Rodrigo González confirmó que el equipo investigativo sigue recolectando pruebas para sumar cargos contra los imputados.
Desde el nivel político, el delegado presidencial regional de Arica y Parinacota, Cristián Sayas, valoró el golpe policial y destacó el trabajo mancomunado entre las instituciones del Estado. «Este operativo demuestra que, cuando las instituciones trabajan coordinadamente, se logran resultados concretos contra el crimen organizado», expresó la autoridad, añadiendo que el Ejecutivo mantendrá el despliegue para devolver la seguridad a las familias de la zona norte.




